viernes, 6 de enero de 2012

Mundo de Morfeo (6ta Parte)


“La Luna que corrompe al mas santo de los ilusos caminando entre ritos mundanos de alcohol, se ha ido dejando solo cenizas amarillas y sueños renovados. Todos aún tenemos tiempo para dejar huella en los corazones de los hombres. Mundo de Morfeo.

“Restos de regalos regados por toda la casa, decenas de palabras de aliento, de agradecimiento pegadas en tarjetas que bien podrían llenar una vasija falsas o verdaderas, botellas, botellas y mas botellas  vacías que implica una extraña cohesión entre la noche y el día, decenas de platos sucios, y otros que ni siquiera llegaron a probarse, diciembre se lo ha llevado todo y no ha dejado rehenes solo restos de un mes de frenesí y de va y viene de sentires en las almas de los hombres, ¿es el ultimo año de las almas libres? ¿Es el camino a seguir cada fin de año? Nunca en la vida los vicios han sido buenos aunque se debe aclarar que son necesarios para ciertos seres humanos ya que atraen de vuelta esos demonios que nos dejan experiencias para crecer frente a nosotros mismos y como todos recogemos los pedazos  de estos espejos rotos, así es la vida aquí y debemos vivir con ello.  Este camino esta cobrando facturas, viene cual contador persiguiendo cuentas, deshojando historias tras historias, es la maldita culpa que se ha arraigado en las espaldas de hombres atados a sus vicios, se dice que los hombres duelen autodestruirse. Todo se lo lleva el pasado aquí. Nada nos pertenece, desde que nacemos se nos da esa identidad mediante los nombres y sus significados que vienen acarreando un origen. Puede que nos llamemos de una manera por destino o algo mas que desnude ante los demás, sin embargo, solo el trato diario enfrentarse ante las circunstancias de la vida deja al descubierto quienes somos y de donde provenimos, sin embargo, en esta historia no existen los nombres y solo se reconoce el carácter de las personas por lo que sienten en sus corazones, reflejando su idea de lo correcto y lo incorrecto, su visión del mundo, lo mejor de la vida dicen algunos es volver de donde algún te fuiste para darte cuenta cuanto has cambiado. Aun las tiendas siguen abarrotadas de gente hurgando, cambiando, probándose nuevos looks, se vienen las fiestas de año nuevo y la lista de propósitos empieza por dejar los vicios, viajar, tener mejor empleo y encontrar o perpetuar ese amor que tanto te hace sonreír, ¿Qué sería lo mejor en este fin de año?, ¿Cómo lo celebrarías? ¿Qué le dirías a quienes te acompañan? Solo le queda un día a este diciembre, sin embargo, en esta ciudad desde hace unos años se prohibió la proliferación de grandes eventos, de fugaces festejos y de ritos urbanos, todo se va perdiendo conforme avanza el mundo pero siempre se puede hacer algo diferente. El cirquero esta sentado en los escalones de su casa ambulante, fumándose un cigarrillo, todo parece tan frío y la amenaza de nieve tiene ya 4 días. El circo ha estado desolado desde ese día que se congelo la ciudad. Caminando por el centro de la eterna ciudad de los vampiros dormitando por ser de día, de lobos cautivos en los bosques que la rodean aúllan cual niños asustados, se asemeja a un pueblo olvidado cual urbe rustica cayéndose al abismo de lo mundano, ni siquiera el destello de una luz se ve en el cielo, cielo nublado, amenaza de nieve, placeres ocultos dejados de lado o quizás nadie mas sabe donde están. Que silencioso esta todo. Que sigilo se esconde tras de tantas calles y avenidas, ¿así recibiremos el año nuevo? El cirquero comienza a carcajearse con su propio pensamiento, a desvariar entre los tráileres que acompañan al circo, camina sonriente por en medio de todos y desnuda su sensación entrando a la carpa que ahora se encuentra desolada y le dice sonriente al de la taquilla:






-          ¿Cuántos boletos se han vendido?
-          Ninguno, pero es temprano.
-          No seas ingenuo, ambos sabemos que este día se ha terminado olvidando en esta ciudad y eso que recién regrese a ella.
-          ¿desde cuando ocurre esto?
-          Al parecer desde una noche que se hizo trágica en la colina de los grandes edificios, pero algo me dice que este 31 no será igual que los anteriores.
-          ¿y eso porque?
-          Me dirás loco pero eso sabemos lo soy, no lo se, la ultima vez que estuve aquí, encontré lo que los eruditos llamarán un rayo que atraviesa el corazón. Cierra la taquilla.
-          ¿Qué haremos entonces si viene gente a comprar boletos?
-          Es tiempo de cambiar los escenarios, reúne a los demás.

La reunión se realizó en la carpa mayor con todos los involucrados, decenas de ellos, escuchando al cirquero su porque de la reunión y lo que se requería hacer para que esta noche ultima del año fuese diferente. No todos parecían de acuerdo, mas aún de cambiar lo que tanto había funcionado alrededor del mundo, que la ciudad estuviese en un marasmo total no era parte de su problema, al final ellos se marcharían pronto dejando estos tristes días en el olvido al cambiarlas por todas esas risas en la voz de los niños. Pero el cirquero apelo a su sentido de los ritos urbanos, de crear caos en una monarquía, eso es, les dijo, revolución. El sería ejemplo y de su billetera otorgaría el doble a quien dijera que sí. La duda se apoderó de ellos durante minutos, unos decían que sí, otros que no, otros que no tenía caso, otros que era una buena oportunidad, al final, la maliciosa sonrisa del cirquero los convenció. Todos comenzaron a trabajar, corriendo la reja de la taquilla y se puso un anuncio. Parecían los ayudantes de Santa en pleno 24 de diciembre, haciendo manualidades, buscando colores, pinturas, echando marometas aquí y allá, se avecinaba una guerra de emociones buscando revertir la cara de los hombres. La grisácea tarde ocultando el sol empezaba a generar un hueco desde el cielo. En los sobres del correo llegaron invitaciones a cientos de hogares, no se decía para que y por que, era un mensaje en una hoja rojiza los cuales eran leídos por las familias en la mesa del comedor, otros en la sala, unos cuantos en sus autos al llegar a casa, particularmente todas contenían un objeto luminoso que debían llevar. ¿Quién hace esto? ¿El alcalde? ¿Los opositores? La expectación generada en los hombres los llevaría a averiguar el porque ocurre esto, siendo un acto anormal en una fecha donde siempre cabe la sensación de que debe suceder algo pues es un cambio de ciclo. Se hicieron llamadas telefónicas, se hablaba entre los patios de los hogares y se discutía en familia si se debía tomar en serio la invitación asistiendo al lugar pactado, se solicita puntualidad. Los mas viejos recordaron ese lugar que ahora era considerado trágico y un extraño erizar en su canosa cabellera les decía que quizás era una mala idea, sin embargo, no se experimenta en cabeza ajena y el hecho de no esperar nada quita la facilidad de perder algo si no lo has tenido jamás. Oscuridad salvo por las luces camino a la colina, los callejones se encendían con las fogatas, y los citadinos caminaban en bloques haciendo una marcha que presagiaba todo y nada ¿el morbo o el deseo? ¿La ilusión o la desesperación? ¿El término de las tradiciones o un simple acto que impacte a los pueblos? La noche impactaba por la sonrisa de la Luna amarillenta que adornada por un cielo de nubes grises empañado por un poco de neblina, era una noche fría y desnuda que enrarecía el ambiente. Cientos de familias caminaban tomadas de la mano. Niños, adolescentes, adultos y mayores unidos en este día especial en búsqueda de lo que el corazón necesite sea lo que este sea estará en esa colina atiborrada de pasto verde, de arboles frondosos y de edificios grises a su alrededor donde la vista parecía ser una entrada al cielo. Desde uno de los edificios el Cirquero fumaba dando unos largos toques haciendo ruedas con el humo, uno de los cirqueros le dijo:

-          Estamos listos, ¿crees que funcione? Bueno, es tu ciudad, tú mejor que nadie lo sabrás.
-          Nunca te alejas demasiado del lugar donde empezaron tus sueños, el amor de la vida, amigo mío. Adelante.

De uno de los arboles se escucho una voz proveniente de un micrófono de policía. Todo estaba en una oscuridad total, había frío pero se sintió el calor emanando de las personas en la expectación al unirse un poco mas, del edificio se disparo una cuerda que cruzo la colina y cayo en un árbol, los payasos se arrojaron por la tirolesa hacia el otro lado, con sus grandes globos que parecían que volaban en el cielo. Entre las personas empezaron a brotar personajes disfrazados de animales, en sus trajes repletos de luces y la música broto de todos lados, mientras luces de los alrededores iluminaban la colina dejando que se apreciará de la mejor manera. Una de las luces ilumino al cirquero que dijo: cuando me fui, este era el lugar mas divertido de la ciudad, donde los sueños nacían y permanecían algo se lo ha llevado y durante años ustedes lo han olvidado, pero la sonrisa de sus ojos y la risa de sus almas se lo han de devolver, esto es un inicio en un día que anuncia un final. Que lo disfruten. Los fuegos artificiales bañaron el cielo y la espuma blanca baño a los citadinos, era una fiesta, sin gobernantes ni reglas, sin matices de colores definidos, sin propósitos, sin extraños, sin clausulas. Los objetos luminosos al apagarse de nuevo las luces se asemejaban a las estrellas del cielo en el majestuoso campo verde. En el templete, los hombres disfrazados de animales bailaban y abajo entre los citadinos, figuras hechas de papel, de globos fueron creándose por todos. El circo había venido a ellos, a rescatarlos, más bien a romper con lo monótono. Súbitamente los colores de la ropa de los padres comenzaron a cambiar de color al ser pintados por sus hijos, ahí estaban el rojo, el verde, el azul, el amarillo, corriendo por toda la colina y entre los arboles se asemejaban a luciérnagas volando sobre ellos, globos coloridos fueron enviados al cielo con el nombre de las familias pidiendo deseos de año nuevo. El cirquero carcajeaba mientras sus lágrimas corrían por sus mejillas. Esta era la ciudad que había extrañado tanto y que en estos 4 días de visita parecía atrapada en una imagen que congela el tiempo llevándose la ilusión, el año nuevo se acercaba solo faltaban unos minutos había que realizar el final. Del parlante se escuchó el 10, 9, 8, 7 , 6, 5, 4, 3, 2, 1 y entonces la avioneta cruzó por la colina con la leyenda FELIZ AÑO NUEVO arrojando diminutos paracaídas que llevaban dulces y algodones de azúcar. La imagen que tomaba el payaso desde uno de los arboles lo decía todo sin ocupar mas palabras. La fiesta duro toda la noche, los niños dormían en los brazos de los padres que acostados sobre la grama disfrutaban de todo. El cirquero les agradeció a todos sus compañeros y les deseo un feliz año, nos veremos en la siguiente ciudad. Se cambio su disfraz y caminaba entre la gente en sentido contrario, nadie lo conocía sin el disfraz de maestro de ceremonias, descendió por la colina y camino por toda la ciudad disfrutando de este último día antes de emprender de nuevo su recorrido por el mundo. Cuanto cambia la vida en una gira pensó mientras esperaba por el tren de las 6 de la mañana. Admiraba el primer amanecer del nuevo año, cuando el sonido de los tacones se detuvo justo a su lado, describir el sentimiento que su alma reflejo al ver quien ahí de pie le miraba con esos ojos llorosos que rompían corazones. El cirquero solo atinó a decir:



-          ¿Esperas por el tren?
-          Feliz Año.
-          ¿Eso significa un si? ¿significa un tal vez o un no? Viéndole fijándote a los ojos
-          Estoy aquí, camine hacia la colina y regrese, espero por el amanecer y he seguido tus pasos, no pareces tener duda
-          No la tengo, pero ya alguna vez te fuiste. ¿Por qué esta vez sería diferente?
-          Porque el tiempo nos enseña a buscar aquello que nos trajo felicidad, o ilusión. Y no quiero darte una explicación. Espero por el tren
-          Te he extrañado. Siempre que esta ciudad aparece en nuestra gira, me roba la vida un poco de tu recuerdo. Escucho el tren llegar
-          ¿ya tienes tu deseo de año nuevo?
-          ¿deseo? Lo discutiremos en el camino. Pero creo que no estoy ya deseando algo más.

Se dice que al partir el tren, el Sol empezó a iluminar la ciudad y diminutos globos blancos caían sobre la ciudad rompiendo con 5 años de sequía. Llovía nieve en la ciudad adornando los edificios y la colina verde ahora era una playa blanca con niños bañándose en ella, del cirquero aun no se sabe mucho, se espera llegue la próxima temporada, pero los planes para ir a la colina por el Año Nuevo ya han empezado, existen sueños renovados en la ciudad y también en la frase escrita en el anden del tren. Mundo de Morfeo”