lunes, 6 de julio de 2015

Presos

“Ocurrió como ocurren las historias de amantes, un encuentro casual en un día común, un milagro en una ciudad donde los milagros escaseaban…colores en un par de corazones de tonos grises como presagio de un mañana que se haría pedazos pero que existiría para ellos…3 años, 4 años la cuenta se había perdido, buscar fechas sería doloroso…casualidad del destino los trajo aquí para verse de nuevo…solo por un día como una lluvia negra que inunda las calles o un trébol de 4 hojas que trae suerte…la pizca de colores para iluminar la oscuridad. El Sol se había ocultado sobre las montañas, y nubes se atravesaron en el camino…de seguro llovería a cantaros como ha sucedido en tardes calurosas donde el viento apenas silba…De entre cientos de personas la encontró…su vestido floreado brillaba entre los vestidos lisos…irrepetible, hermosa como la nieve cayendo del cielo, sinónimo de belleza convertida en poesía de esta tierra… ¿Qué hacer? Esperó por varios minutos, quería verle en su actuar que no se fuera a esfumar y buscando no ser ansioso y saber qué hacer en un momento como este…definitivamente era ella, pero diferente como una flor que se marchita cual rosa hermosa a punto de perderse en el jardín…plantó su figura frente a ella, sin palabras, menos aun abrazos solo una sonrisa hecha mueca para fingirse interesante y desinteresado…no indigno si ese término existiese…la odió, no, mas bien, le tenía coraje como se tiene contra aquello que atenta contra el corazón para partirlo en dos..Ella sintió como aquellos ojos le miraban atravesando la distancia repercutiendo en ella que se lo pensó dos veces para asegurarse también que era él, si, era él…el cabello crecido, ojos oscuros y tristes el significado de su vestimenta y el rostro bañado en nostalgia detrás de esa sonrisa…Dos fantasmas en un mundo de vivos, renaciendo en la calle de los locos viviendo aprisa ¿Por qué? Se preguntó pero la pregunta era ¿para qué? Ambos se saludaron al mismo tiempo mientras todo a su alrededor parecía detenerse…era la tormenta que se avecinaba él fue hacia ella sin saber que hablar o como empezar…así que dijo lo que siempre sirve en la vida: Hola…Y así empezó todo…la realidad alejada de la fantasía… ¿Hijos? No, ¿Matrimonio? Tal vez; ¿Alguien? No debería importar...importa decían él con la mirada…Al final entendió ella que eran los únicos en esta historia, fantasmas de una historia que nunca se escribió al menos no como hubiesen querido…así iniciaron la caminata que rompería su trato no escrito…a los fantasmas ya no les importa el futuro, viven de alegorías, de interpretaciones desbocadas de su mente…caminaron entre la gente perdiéndose en aquellas calles que tenían sus huellas marcadas hasta que súbitamente la lluvia los encontró, acto de crueldad porque ninguno portaba paraguas…sin auto, sin refugio, comenzaron a correr para ocultarse del agua…ella corrió a subirse a un taxi gritando al taxista la dirección, él dudo…¿había escuchado bien? …en 15 minutos los dos subían las escaleras del edificio rojizo que brillaba enigmático bañado por el agua…empapados, ella fue por toallas…él ya no escuchaba, solo perseguía esa figura escondiéndose tras esas puertas…hermosa le pareció más aún cuando andando por el departamento vio caer su blusa y apreciar su espalda desnuda…parecía una rosa en un jardín de espinas…tantas veces deseo volver a este lugar y palpar las fantasías de lo que sería besar sus labios curarse del mal llamado recuerdo, aderezado con la moral y la protección de los corazones…romper las reglas como decía ella alguna vez…abrazarle, que durmiese en sus brazos que él le ofrecía y el calor bajo las sabanas rojas como entre el fuego que entre ellos surgía aun cuando lo negasen…fue a secarse en el baño mientras ella servía dos copas…ambos lo sabían y ambos reprimían el mismo sentimiento que llenaba sus almas expresado bajo el respeto que los dos fantasmas querían romper…pero de reglas rotas están hechos los amantes que no pueden estar separados al cabo son fantasmas en una noche de vivos. No recordaba hora, día, mes, desde que había estado cerca de ella, aún así, se mostró cortés, divertido y modesto…debía ser él, el de siempre, él que ella conoció…para que ella supiera que su vida seguía ahí, igual como una película que siempre adoraste…sin reglas, prohibiciones o cuentos chinos…la realidad se haría fantasía y la fantasía realidad, una comunión entre él y su forma de ver la vida para hacerse entender que él era él, él que ella besó, él, al que encontró por obra del destino y le cambió la vida…apenas se mantenía alejado de ella mientras el corazón luchaba por no salirse del cuerpo y de los colores que aparecían en esa cocina tan grande como la distancia de lo que fueron y tan pequeña como sus labios acercándose los unos a los otros…que extraño, sentirse pleno, expectante con ganas de perderse en esos ojos verdes como el bosque que le miran llorosos de un sentimiento apenas descriptible, representan la perdida de los sentidos, la idea de destruir todo lo que no es ellos…tanto por decir, tanto por explicar, tan pocas ganas de hacerlo saber…aquí ambos solo querían sentir…decidieron olvidar los días anteriores por un segundo…las conversaciones interminables frente a la líneas del teléfono, tantas versos escritos a través de correos, notas, palabras, enunciados, un poeta hecho a través de la ausencia, prosa que se creó para desfogar tanta pasión…sintió tal ganas de besarle que sus expectativas volaban sobre esta tierra, no más, estas matan y se vive mejor sin ellas…vivimos mejor haciendo que soñando, vivimos mejor en presente que en mañana…que importa, mañana ambos se marcharan para vivir vidas separadas en mundos opuestos como el miedo y el valor, como el arrojo y la timidez, se irán cual amantes de diferentes épocas, porque esto, solo es de una noche, ambos lo saben y por ello se detienen tanto porque lo saben, pondrán todo en jaque…lo creado a través de las palabras, los abrazos pospuestos  y las fantasías soñadas…basta ya, basta..detengamos la palabrería y las expectativas se han dicho con esos que se ven incendiados por la pasión…que importa si es un segundo, una noche, si es una hora, un beso prolongado o una desnudez compartida…si es una caricia interminable, una poesía o una prosa extraviada…que sea lo que sea pero que sea solo de ellos…entregados a la vida y a la noche, al amor perdido, al permiso que el mundo otorgó para adorarse y hartarse de los labios, del sexo, de la furia, del fuego abrazador entre sus cuerpos, una ruptura en la rutina, parte aguas en la existencia del libro de los amantes, jactarse de ser débiles y caer en la jaula de los pecadores…ella lo sabía, él lo aceptaba, vivirían hoy y solo hoy sin que los alcanzase él para siempre, subirían al cielo y terminarían en el infierno por un ápice de amor en una historia que jamás aparecería escrita. De amor cayeron presos, descendieron sobre el abismo que se llevó su vida devolviendo la pasión, destruyendo la rutina se toparon frente al pozo de las ilusiones para alimentar los corazones, en una noche se habían hecho presos, encerrados por el crimen de quererse, besarse tan fuerte que dolía…pensaron en cenar en la intimidad comiéndose el uno al otro, compartir el detalle, el amanecer, la lluvia y su arcoíris ¿Por qué no? Incluso contarse la historia que no se han contado…presos, amantes de la desnudez de siluetas caminando en cuclillas por la sala, tras estas rejas que hoy y solo hoy serán de ellos, delincuentes que habrían sido culpables bajo el delito de adorarse aun cuando las reglas no lo permitiesen…se sintieron locos y cuerdos, presos y libres, impresionados por sentir lo que jamás habían sentido, ese sentimiento desconocido donde no se comprenden las emociones sino solo se expresan, se viven, se palpan…pero abandonaron todo juicio sobre su crimen enamorarse es difícil pero facilita la vida y las decisiones precipitadas, un calor que evoca felicidad que alrededor se es culpable y todos son parte de tu delito, y ahí, es donde son presos, de ella, por él, y se quedaron tras las rejas a amarse, a tocarse, abrazarse y cuidarse…a ser pintores del mundo en el que puedan compartir la vida juntos, culpables de los placeres y las fantasías que cumplirían este hoy tan efímero y tan eterno, contaron su historia bajo la luna, caminando por ese pasado que no debe explicarse pero si describirse como huellas en la vida, heridas de guerra, sonrisas que quedan en la memoria y vivencias que se hacen experiencias…vale más un abrazo que un cuento, vale más un beso que un porque, vale más hacer que el amor que arrepentirse…así llegaron al amanecer, en vela. La despedida fue difícil pero el solo dijo hasta luego, porque el adiós siempre le pareció definitivo y en definitiva no sería esta la última vez más cuando ambos se lo prometieron…un mes, 30 días y podrían estar aquí de nuevo en su cárcel presos. Esperó parado frente a ese edificio rojo cada mes durante meses, escribió, envió mensajes, llamó y persiguió su estela por el mundo, pero no aparecía, dejó flores, chocolates, cartas…escribiéndole durante noches sin Luna y días sin Sol…dejo todo escrito para que ella pudiera encontrarle…ya no sabía cómo decírselo, explicarle lo que sentía, así que, se hizo poeta dejando en letras el corazón en su puerta…terminó por irse de nuevo, antes de eso, dejó una última nota bajo la puerta ofreciéndole aquello que no se obtiene con dinero, aquello que dura y enamora…y se largo de ahí, llevándose su condena para seguir preso…y así, una tarde lluviosa caminando por las calles empedradas se encontró con aquel edificio rojizo…hay lugares a los que jamás se debe regresar mas si el amor ahí perdió…lo maldijo, recogió una piedra lanzándola a la ventana donde impregno la furia de un corazón enrejado, maltrecho y desorientado, y se dio la vuelta para marcharse cuando escuchó el crujir de la puerta al abrirse, de pie en la puerta estaba ella tan hermosa como siempre, sus ojos desprendía el valor de quien había llorado y de quien había adorado…como alguien que cargase un delito sobre sus hombros…Presos…fantasmas, vale más mejor haber hecho que haber soñado, abandonando todo subió las escaleras, le tomó de la mano y entraron en ese edificio rojizo donde quizás el amor tendría una oportunidad…total vale más destruir el Mundo de Morfeo antes que éste te destruya.”