martes, 25 de junio de 2013

La Carta

“La carta se leía una y otra vez, párrafo a párrafo, oración con oración, incluso los puntos de exclamación y de pregunta se estudiaban. Su fecha no se sabía con certeza, si bien la caligrafía de sus letras se entendía perfectamente como la suya, nadie se animaba a decir si era de el, si le pertenecía y si fuese así, a quien le había dedicado tal escrito con tal arrojo y cariño. Dañado por el paso del tiempo, la tinta estaba un poco desgastada y el papel deteriorado pero eso no era problema para los ávidos de su historia que llamaron a su casa por años esperando una cita con el, una entrevista, unas palabras que salieran de su boca, que dejara salir una opinión o verlo sumarse a alguna manifestación o evento social, pero no, el continuaba en viajes, reuniones privadas o encerrado en su hogar de playa. Mensajes y mensajes le dejaban, llamadas que jamás contestaba o mejor dejaba que se cansarán de llamar para sentirse de nuevo en solitario, libre de ataduras, de respuestas, de frases escandalosas o de vigentes análisis sobre el mundo de ahora. El artista se decía regresó a su ciudad natal o al menos eso parecía, autos salían y entraban además de reuniones que guardaban siempre un secretismo. Su historia se había contado tanto al igual que su obra se había estudiado que el mundo ya no parecía interesado en su vida sino en su ausencia. Es por ello que la carta era un pase a tocar de nuevo a su puerta. el titular de la televisora, periodista insaciable y contemporáneo del artista intentó algo diferente se dijo que una carta solo debía ser contestada con otra carta y entonces escribió a mano como solía hacerlo antaño, su escritura solida solo llevaba un par de párrafos, claros y sencillos de leer. Era una amenaza o un señuelo a cambio de ser entrevistado. Al cabo de una semana y ante la sorpresa del periodista llegó una carta con un sello distintivo…el camino de las almas siempre tiene una bifurcación, esa carta fue la mía. Venía hora y lugar, nadie debía enterarse, el debería llevar su propia cámara y así fue como el artista salió de nuevo a la luz. A las 5 de la tarde, con el crepúsculo por delante y el lago de agua dulce bañado por las luces y los arboles esperaba por el periodista, el artista le saludo desde el muelle, le saludo con ambas manos invitándole a subir a un pequeño bote, accedió de inmediato, se sentaron mientras el bote navegaba por el lago. Un escenario digno de pintarse, se sentaron de frente al agua, y así duraron apreciando el paisaje, aves cruzaban de vez en cuando por encima de ellos, el silencio de ambos y la voz de la naturaleza le otorgaban ese aire poético pero había que empezar. El periodista encendió una cámara portátil diciendo ¿empezamos?…el artista sonrío melancólicamente asintiendo. Subió sus piernas a la orilla del bote mientras rasgaba sus cabellos con las manos:



-          ¿Cuánto tiempo ha pasado? Preguntó el periodista

-          El tiempo que sea necesario. Leí tu carta un par de veces, sin esperar mas que otra de esas peticiones a externar mi opinión o hablar de mi trabajo, pero han olvidado preguntar por mi vida

-          ¿Por qué te has alejado de la sociedad?

-          Permanezco el mayor tiempo leyendo, durmiendo, olvidando y recordando…no había nada que a la sociedad pudiera ofrecerle, carezco de ese sentimiento de compartirles algo porque el interés en la vida y sus grotescas situaciones ya no me producen nada…me alimento de la melancolía.

-          ¿Por qué este lugar? El periodista quería ser directo no conversar sino entrevistar

-          Me enfrento a los demonios de la melancolía, de la tragicomedia y del cumulo de explicaciones y que mejor que este lugar donde durante años navegué, reí y lloré y aprendí de todos los que me acompañaron en paseos. Hoy puedo decir que es el único lugar donde aun me sorprende la naturaleza y su paisaje

-          ¿te recuerda a la carta que escribiste? El periodista tenía el papel en las manos y se lo entregó buscando esa reacción que los seres humanos tienen ante las cosas que son parte de su historia…y tuvo razón, el artista perdió la compostura, sus ojos se tornaron rojizos y brillosos como llamas del infierno a punto de estallar

-          Todos tenemos nuestra debilidad, nuestra fuerza, esa persona donde nos apoyamos para levantarnos de nuevo. Gracias por entregármela, amigo. Me ha hecho sentir escalofríos

-          ¿Quién fue ella? el periodista había investigado un poco y tenía una idea sustentada pero en la vida no se puede asumir nada. Otra pregunta directa

-          Hablar de una identidad sería ofenderla y decir su nombre me produce un sinfín de emociones que no quiero sentir nuevamente…pero te diré que el día que la conocí y supe que jamás volvería a ser el mismo, fue en este mismo lugar, y en este barco. Una tarde fría de noviembre sentado en el muelle absorto en el paisaje le vi a lo lejos ausente de la vida caminaba descalza con sus tacones en su mano izquierda y acomodándose el cabello mientras el viento hacía que su vestido azulado volase sobre sus bellas piernas. Era un enigma saber que hacía ahí y mas vestida tan elegantemente, parecía que se hubiera escapado de algún evento especial. Solo recuerdo su mirada displicente, sonriente pero con una mueca de aventura que me arrebataba el corazón en un segundo, me presenté con ella al instante, le propuse sentarse, dar un paseo, que me contara su vida, todo. Nunca me había atrevido a tanto pero incluso le propuse el nadar en el lago, me vio durante un largo segundo…ahí estábamos ambos desconocidos, jóvenes y amantes de la aventura…una cita en el agua, en ropa interior, con los ojos cerrados y el corazón abierto a cualquier cosa que fuese parte aguas de aventuras fue el inicio que culminó con esta carta que hoy me traes. Nos mentimos, nos hicimos amantes, nos dijimos toda la verdad…pintamos nuestros cuerpos con nuestros besos y recorrimos cualquier cantidad de lugares entre luciérnagas que solo veían como las almas perdidas se habían encontrado. Por ella fui poeta, pintor, psicólogo y aventurero…días enteros caminando de la mano por iglesias e infiernos, por inviernos y otoños atrapados en la burbuja de lo inimaginable y la rutina. Te diré que nunca sentí tal inspiración, pude haber atravesado los pantanos de mis miedos, ansiedades y represión de esas emociones…su amor fue el parte aguas de mi vida, el inicio de un nuevo horizonte entre tantas nubes grises…al día de hoy después de tanto que he dicho a través de mis obras, aún tengo por decirle lo que la quiero pero solo a ella, mi inspiración se fue y en la discreción no pude ponerme en contacto mas con ella. hemos perdido la privacidad, el contacto con las personas…ahora creo que su recuerdo es tan fuerte que diario vengo hasta aquí su lugar para navegar en el lago que ahora le pertenece…esta carta es lo que me queda de su recuerdo además del corazón roto, no existen fotos ni conexiones ni amigos en común…éramos tan unidos que no conversamos vinculo alguno salvo el de las almas perdidas que se encontraron. En este momento de mi vida no me importa mas nada si el mundo sabe mi historia tan privada en una vida tan publicada. El amor en un vaivén, emociones que deben vivirse, sentirse, palparse, se vale gritar, llorar, cantar, pintar, poetizar, todo en su nombre, es locura permitida, es inspiración que siempre ilusiona como la imagen de este atardecer que todos los días viene a nosotros. 

La noche llegó al lago, el periodista y el artista tomaron sus caminos nuevamente, se dijeron adiós y prometieron encontrarse nuevamente, ambos estaban alegres y sentían esa libertad de la vida al hacer eso que te gusta y expresar aquello que sientes. La entrevista se anunció y fue todo un acontecimiento…nunca se había captado al artista en tal apertura, compartiendo su estado de animo y esa historia al final del día…después de hablar de todo y de nada, su humanidad mostrada a su público, a sí mismo, como nunca antes en televisión. El periodista fue felicitado mientras su teléfono no paraba de sonar hasta que recibió un mensaje…que solo decía gracias por todo…número desconocido.

Cuentan que a la casa del artista llegó una carta en un color llamativo con un cuadro adherido a ella, debía entregarse y firmarse solo por él, le fue llevada a su biblioteca, en cuestión de segundos tomó las llaves del auto ignorando al chofer y se encamino rumbo al lago, sus ojos de nuevo se tornaron rojizos pero expectantes, llegó carta en mano y ahí sentada en el muelle…estaba ella, su figura relucía tan hermosa como siempre en ese vestido que continuaba manteniendo ese tono azulado…se sentó a su lado y a punto de pronunciar una palabra, ella le beso y le dijo: -¿aún sabes nadar?…el artista lágrimas cayendo por su rostro, sonrío y se arrojó con ella al lago…el atardecer de ese día en el Mundo de Morfeo duro un instante que vale un para siempre”

martes, 4 de junio de 2013

El Discurso

“Todos las historias tienen un inicio y un final, ni bueno ni malo, es, porque en la vida de los hombres en esta Tierra, la línea entre lo malo y lo bueno, se ha hecho muy pequeña y es fácil de cruzar pero difícil de mantener el equilibrio. Es mas un anhelo, unos pies bien cimentados en el suelo pero siempre viendo las estrellas, la noche se ha tornado lluviosa pero ni eso ha podido a alejar a las personas de este magno recinto, pensó en tantas noches como esta apreciándola desde aquellos ojos color negro o desde los ventanales de su residencia. Personas iban y venían, papeles en mano, gritos por el teléfono, últimos ajustes. El lugar estaba abarrotado y él era la estrella. Fijó su mirada por última vez en el espejo y recordó de donde había llegado, se detuvo un minuto, dos, tres mientras escuchaba al asistente que se quedo boquiabierto cuando le vio romper su discurso y el Orador le dijo tomaré 5 minutos. Su corazón se trasladó a esos días en su habitación. Su rostro cambiaba a cada momento, expresiones recurrentes que se notaban en sus labios, un reflejo que se acrecentaba en sus facciones, se decía a si mismo…romper las reglas no siempre es malo, vivir al límite no siempre es fatal. Era su vida y por sentir y ahogar ese vacío que siempre llegaba a su vida desesperado entre la rutina y los métodos lógicos para vivir en sociedad, escapaba de ellos. Fugitivo de mente y de ataduras, se revolcaba en sus pensamientos con tintes filosóficos embarrándose de todos los autores y sus tintas, no había mesa de discusión en la que no competía. Recordó sus inicios cuando oraba cual pastor cristiano y debatía ideas cual científicos alemán, sabía su origen pero aun buscaba su lugar entre los hombres. Ayudaba a sus cercanos, su círculo era abierto pero cerrado, porque conocía la porquería del mundo y las consecuencias de las decisiones. Sabedor de la historia de su país, de su pueblo, de si mismo luchaba como todos los que desean subirse al templete a hablar. Siempre con ese dije en forma de medalla que lo llevaba a todos lados. El Orador era fiel a su estilo, cambiaba de colores, de vestimenta, de peinado pero siempre conservaba su alma, no era vendible a cambio de nada su forma de dirigirte entre los hombres y ante la vida. Erguido caminaba lo mismo que por restaurantes que por callejones oscuros, un día dejo de temerle a la vida, contaba a sus seguidores. Enfermo por una rara fiebre que lo tenía postrado en cama enfrentó a la muerte mas de una vez, los que ya lo conocían dicen que no sabían distinguir entre el sudor de su frente y sus lagrimas, sus sollozos se escuchaban en toda la manzana…su tiempo fue dedicado a leer, empaparse de páginas de países distantes, tierras desconocidas y filosofías occidentales y orientales, mensajes que le llegaron al corazón y porque no, al alma. Forjó sus letras y sus oraciones, su pensamiento y doctrina, lo había abandonado Dios se decía pero como le ocurrió a Job y a Elías era solo para hacerlo mas fuerte y el Orador había aceptado su desafío, no sería su fin…sería su renacer. Y hoy había llegado aquí tras años de discursos, de logros y decepciones sobreponiéndose a sus obstáculos, a sus miedos, aflicciones y sonrisas, estaba aquí ante la multitud que hoy le acompañaba en campaña, la política se decía era un arte tan maltratado y siempre tan eficaz. Tan mordaz, sin escrúpulos pero de vez en vez veías esos ojos entre las personas ávidos de pasión por el conocimiento y el trabajo para el pueblo, esta era su fe, los ojos de aquellos que creían en el. Lustró zapatos, pisoteó formas, quemó documentos, olvidó sus orígenes pero todo por el bien común se decía a si mismo mientras esperaba su turno. Traicionó a algunos amigos pero porque apenas desde la cima podría guiarlos, abrazar ese poder y sentirse venerado para gobernar, decirles que hacer, como hacer y hacia donde ir. Se había hecho ruin, debatiéndose entre de donde venía pero adonde quería ir, y hoy esa sensación le embargaba hasta hacerlo temblar. El Revolucionario se convierte en Conservador en una noche, el Libertador se convierte en Tirano en un día, el líder deja de serlo cuando impone su ley y no comparte. Sabia que sus ideas se habían transformado, su camino también dejo de ser lineal para empantanarse, rompió algunos principios pero no todos se decía mientras se tomaba los cabellos, ¿Qué había hecho? ¿Cómo se volvería a subir a ese escenario? Era el Orador se dijo, de pronto, su idea de aquellos días de joven mientras hablaba en esa entrevista con aquella mujer de ojos negros y mirada temerosa, retomó su compostura, hablaron de la vida, de los sueños para su carrera y como quería ser recordado por la gente ¿Dónde estaría ella? ¿Estaría aquí? Su asistente interrumpió justo a los 5 minutos y le dijo es hora. Sus ojos se tornaron llameantes como el infierno a medida que escuchaba corear su nombre, sentía temblar sus manos al sentir una fuerza que solo el poder da y trastornado mas bien, poseído por esos gritos de la multitud, ajustó su corbata mientras se arreglaba las mangas de la camisa y soñaba con esa silla donde habría de sentarse por varios años, miles le esperan en el auditorio abarrotado, repleta de pancartas y ataviados en sus playeras propagandistas, agradece a todos por venir y sin discurso alguno empieza: Bienvenidos, es una noche perfecta, se que han padecido la lluvia incesante, que han estado parados o sentados durante horas. Veo esta marea hecha por ustedes con los colores de nuestra organización y me da mucho gusto que lo porten con orgullo porque solo el orgullo propio nos da la paz interna. Venceremos todos los miedos, todos los obstáculos y todas esas fallas que inundan nuestros corazones. Tenía preparado un discurso, lo he roto en pedazos, ¿Por qué? Díganme soñador, loco o poco profesional pero he tenido una visión, una alteración de mi mente que se todos hemos tenido alguna vez en la vida. Tantas asesorías, tantos días en vela y tanta propaganda han hecho que mis propuestas se escuchen en los confines de la ciudad pero, ¿realmente se pueden? La respuesta es si. La pregunta es ¿queremos llevarlas a cabo? La respuesta es no. Queremos el poder por el poder, el dinero por el dinero, y es ahí donde me he detenido.”…El murmullo se hizo notar, y un silencio denso se apoderaba del lugar solo interrumpido por su voz, Él Orador volvía a ser aquel líder que se había perdido en el camino y continuo: “Noto preocupación en mis asesores, en aquellos que hoy se convertirán en mis detractores, pero seré breve…he recuperado el sueño y retomado mis principios, me disculpo con ustedes, pero si vivimos de una mentira de tanto repetirla se puede hacer realidad y yo no puedo hacerlo mas. Volveré a mis orígenes, sin poder, sin trampas, sin saltarme obstáculos, dejare esto pero no a ustedes…que gobernarán conmigo y no a mi lado, que serán escuchados y no solo oídos”…El Orador se había hecho humano de nuevo, lloraba, gritaba, veía directo a los ojos y con el corazón de frente para ser escuchado y escuchar. Me iré de aquí y rechazaré este poder que dolores de cabeza me causará, pero estaré presente en mi nueva aventura de la cual escucharán seguramente, porque al corazón no se le puede mentir siempre. Volverán los valores, los sueños, los trabajos duros y para la gente capacitada, pero sobre todo, volverá la humanidad de nuestros corazones y el poder de la gente, a los que me odien, les deseo todo el éxito del mundo…no se mas comparsa de este circo. Gracias”…El Orador dejo el recinto entre empujones y aplausos, entre abucheos y gente pasmada, salió por la puerta trasera, arrojó el celular al jardín y caminó mientras los periodistas subían información y corrían detrás de él para tomar sus palabras pero se perdió en los jardines y cual vagabundo entre arboles y veredas recorrió hasta el lago donde lo esperaba el puente oscuro y melancólico, ahí se quitó los zapatos y empezó a mojarse los pies frente a la Luna cuyo reflejo se acentuaba en el lago. Se sentía libre de nuevo, en una vida que había dado un vuelco y sin embargo, no le había derrotado ni sus pedazos rotos le habrían atormentado mas, no le importaba mas nada, solo buscar de nuevo esos horizontes que le otorgaran su libre albedrío y poder de nuevo, ofrecer su discurso sin ataduras y su escritura sin tachaduras, una silueta se reflejo sobre la Luna, la periodista de hacía años se quito sus zapatos y se mojo los pies a un lado suyo diciéndole: ¿y bien? ¿Cómo le gustaría ser recordado? El Orador le sonrió viendo a través de esos ojos negros como la noche y brillantes como el firmamento y le dijo: Esa respuesta…la noche nos la brindará y la vida nos la dirá. Años después en ese Mundo de Morfeo donde las noches son efímeras pero el amor es eterno, El Orador de nuevo frente al micrófono mientras niños, adolescentes y adultos le aplaudían, el con su mirada fija ante ellos y tomado de la mano de su ángel de ojos negros, dijo: Bienvenidos, Es una noche perfecta…”