“Noviembre rompió con la monotonía y
la temperatura se fue yendo hacia abajo cual tobogán de alberca, se tuvieron
que desempolvar las camisas de manga larga, los suéteres de profesor y las
nuevas tendencias empezaron a sacar ropa a la venta promocionando el fin de
año. Con el café en sus manos se había terminado la tarde, se había bebido otro
atardecer que este pareció llevarse de calle viejos días donde nada parecía ser
normal, bajo la estela del tiempo su historia cambio y ahora se yergue sobre si
misma cual mujer madura, amante de la ilusión, soñadora de lo inviable y
temerosa de lo que se lee en la mirada. Bebiéndose el atardecer en disfrute de
su día libre habiendo llegado después de tantos días de trabajo, de viaje, de
noches de insomnio, regreso a su tierra. Recordando sus días de estudiante avocada
a desplazarse en el tiempo cual viajera en cuentos de Julio Verne o J.J. Benítez,
apreciaba donde antes solo un baldío se presentaba como un paisaje o un terreno
sin dueño. La ciudad aun no había llegado hasta ahí y ella junto con sus amigos
se pasaban el día recargados en los autos arrojando piedras y degustando la
comida que solo dan las historias de terror y fantasías, llenándose las mentes
con dragones, demonios, fantasmas que trepan paredes y edificios abandonados comiéndose
los dedos de los pies de aquellos que les desafiaban monstruosos seres mitad
hombre-mitad animal, todo ello se había ido. La modernidad había llegado a esta
parte de la ciudad, se alzaban dos edificios con luces, grandes ventanas y
todas esas marcas de grandes cadenas departamentales, se había ido la ilusión
de crear, ahí estaba ya todo dicho. Ellos sin saber quienes eran, habían
decidido que hacer mientras otros como ella solo soñaban por los cuentos son
eso. Cuentos, así que los dragones, demonios, seres que brincaban de azotea en
azotea se guardarían al cerrarse la mente porque el espacio ya estaba tomado. Se
sintió nostálgica, súbitamente cansada y con ganas de salir de ahí pero seguía
esperando a alguien. Le habían citado en
el café para hablarle sobre un proyecto de trabajo, tenía 15 o 20 minutos
esperando. Seria su 3er entrevistado en una semana, deseosa de sacar una
historia que publicar o de saber algo mas para su idea, su vida en el mundo del
periodismo solo tenia un par de años aquella vez llego con su gran cámara fotográfica
y se le ocurrió tomar fotos de aquella entrega con el autor afamado que vino a
la ciudad a recibir un reconocimiento, haciéndose pasar por la editora del periódico
escolar sabiendo que su amiga sufría de problemas de salud. Una tontería fue en
aquellos días pero esa entrevista subida al periódico por su amiga previa confesión
le valió una oferta de trabajo a 3 horas de la ciudad y desde hace días estaba
aquí, los viejos tiempos arma nostálgica de desamparados y de románticos
animados por la sensación que el mundo y su pasado juvenil quizás emociones de
locos le había atrapado. Revisó de nuevo su celular pero no tenia llamadas
perdidas ni mensajes, tomo su grabadora, pidió la cuenta y estaba por irse, el
mesero le sirvió un pedazo de pastel de zanahoria, ella lo rechazo pero el insistió
esta pagado le dijo, por quien dijo ella; por mi contesto el, no se puede tomar
café en este lugar sin el mejor pastel de zanahoria, al menos para mi. ¿Sirve la
grabadora? Ella asintió, ¿puedo prenderla? No es mía, además no es un juguete,
estaba esperando a alguien pero el solo sonrío, tomo la grabadora de su mano y
le dijo: solo quiero escuchar mi voz en ella, hace años que no uso una. Ella se
sintió incomoda, pero el le sonrío de nuevo, son tres minutos y podrás irte
aquí nuestro mesero Martín te dará el pastel para llevar. ¿Un trato? Ella
resignada probo un bocado de pastel mientras le ponía rec a la grabadora y la
dejaba en medio de la mesa. Son tus minutos le dijo, empieza a correr. Se quito
el saco, se arremango la camisa aclarándose la garganta y dijo: “La carretera
estaba desolada, me habían dicho que era mejor esperar pero aun así proseguí en
mi camino. El auto tenia potencia y era descapotable, corría un viento feroz
pero algo me invitaba a continuar transitando por ella poseído por el orgullo y
el desafío que implica siempre el manejar en solitario junto con nuestros
pensamientos que emiten todo tipo de comentarios en aras de hilar una
conversación con nosotros mismos se cernía sobre mi todas esas nombras por las
ramas que se agigantaban y tenían esas garras afiladas como cuchillos que podrían
partir la carretera y llevarnos directo al abismo de la tierra. Sentí un escalofrío
tan profundo como la vista hacia ese infinito que daba este camino que apenas
se vislumbraba acompañado por esas grandes estrellas que parecían monedas de
plata en una joyería donde los niños se asombraban. Un frío desgarrador corría
por encima de mi y se apoderaba de mi cuerpo observe luces a lo lejos y sentí
temor. Aceleraba pero parecía venir directo hacia mi sin escapatoria salvo las
ramas y la tierra por un lado de la carretera me prendí de mi cadena y solo
entonces cerré los ojos y pensé en Dios, sentí lo brillante en mis ojos y pude
abrirlos justo cuando la luz estaba encima de mi, no se si fue una estrella
fugaz, un OVNI o una señal pero sentí que se venia el mundo encima y después
una paz increíble que aun no he sentido de nuevo, y así se fue sobre el
firmamento y jamás volvió a aparecer en esa noche. Desde ese día me he dedicado
a estudiar el cielo, sus planetas, sus estrellas mitos y leyendas, realidades
desde los grandes como Copérnico o Hawking” Le aplasto Stop a la grabadora y se
la entrego mientras ella no cabía en su sorpresa de saber que el entrevistado
justo acaba de entregarle una anécdota de su vida. Sin preguntas, sin
inmiscuirse en su vida o sin llevar la platica hasta cualquier novedad sobre el
tema, el entrevistado había dado una razón mas del porque su esencia como
investigador y documentalista. Ella se sentía pequeña por haberle hablado tan
despectivamente, ahora le extendió el pastel de zanahoria y le pidió una
disculpa mientras le partía un pedazo con la cuchara. El mesero trajo café de
nuevo y el le dijo: y bien de que quieres hablar? Pero ella seguía cohibida por
el trato y el le dijo: anda, apuesto a que no tenemos todo el día tu editora es
muy desesperada según se. Ella hizo una mueca y la encendió de nuevo, aclarándose
la garganta llevando sus cabellos detrás de su oreja y el le dijo en un
susurro: aquí no, tengo un mejor lugar. Martín empaco el pastel y el le agradeció
con unas monedas para dejar el lugar y tomar el primer taxi que estaba parado
ahí. El taxista parecía haber recién llegado a la ciudad, buscando las calles
que le había dado en la guía de calles y fraccionamientos mientras les
comentaba que este era un trabajo temporal y que apenas juntaba de nuevo dinero
se iría a su ciudad natal ya que la ciudad estaba llena de gente y el ya no lo
toleraba mas, extraña su hogar al fin encontró el rumbo y empezó a acelerar tal
como se lo exigía el auto a cada momento. Los dos se volteaban a ver a cada
momento sonriéndose de tan atrabancado viaje, pero ella se imaginaba que lugar podía
ser ya que habiéndose ido de la ciudad había calles que aun no conocía, sin
embargo, no se atrevió a preguntar. Los estudiosos suelen ser gente misteriosa,
callada y nada amables o poco abiertos al trato de empatía, pero el parecía
estar a gusto con la situación, el taxi arribo por una estrecha calle y se
detuvo, pregunto que si estaba correcto ya que no encontró nada, pero el
asintió de nuevo y le pago. Le tomo del brazo y le dijo: quizás no sea el mejor
lugar para la gente pero para mí si lo es. Una oscura casa con un portón y totalmente
abandonada se presentaba ante ellos, no tenia ventanas, ápices de luz ni
siquiera vida existía ahí, podría tener décadas así. Abrió el portón removiendo
el alambre manchado caminaron un poco entre la maleza en lo que alguna vez fue
la cochera, el patio tenia aun mas área verde y un cuarto a medio construir, la
poca luz la obtenían de la calle. El le extendió su mano: no lo tomes como una
ofensa pero puedes caerte aquí. En un lado de la casa de tres pisos se asomaba
una escalera que ascendía hasta el techo, subieron con mucho cuidado aunque el
se veía confiado y ella pensativa, alcanzaron el techo y un jardín se extendía
ante ellos, apenas algunas flores salían de tanta maleza pero parecía recién
cortado, el le dijo que esperase, trajo dos bancos y del suelo levanto un
telescopio de esos que se asemejaban a los que usaban los capitanes de barco
pero mas sofisticado. Le dijo: esto servirá, y se lo entrego: levanta la vista
hacia el lado este, ¿que ves? Una gran figura se extendía entre estrellas, así
admiraban el cielo nuestros ancestros llenos de imaginación sin saber que era
aquello o porque la Luna
tan amarillenta nos veía de ahí las historias, se pasaron alrededor de una hora
admirando el cielo cuando el celular interrumpió el mensaje decía: ¿Cómo te
fue? ¿Sigue siendo tan hosco? Avísame si todo salio bien. Ella le dijo es mi
jefa, el le señalo la grabadora diciéndole que ya le había entretenido bastante
si gustamos hacemos la entrevista, ella pulso el botón de rec diciendo:
-
¿Dónde estuviste estos casi 4 años, incluso
se hablo de alguna enfermedad?
-
Debía regresar a mi lugar de origen, estaba
siendo llevado por la corriente de la fama, las pasiones inadecuadas y vicios
que se habían ido adhiriendo a mi persona, estaba peleado con el mundo y
sencillamente, me oculte.
-
¿Qué estas buscando en este momento de tu
vida?
-
Ya no busco nada en particular, estoy con
brazos abiertos cual niño en dulcería a expensas de lo que la madre tierra nos
ofrezca, no pretendo publicar documentales ni libros, sencillamente me dejare
guiar por lo que me guste ver o hacer.
-
¿Qué existe en el cielo más allá de nuestra
vista?
-
Si me lo preguntas como estudioso. Te diré
que tenemos mucha tela donde cortar, desde mundos desconocidos pasando por
colonias en la luna, fenómenos tan escasos como los eclipses, los OVNIS y la búsqueda
de vida más allá de nuestro sistema solar. Hoy como amante de la vida y soñador
empedernido, imagino que existe vida igual a la nuestra, ambientes diferentes
emociones que solo proveen las estrellas fugaces y matices que solo da el
firmamento para apreciar nuestra pequeñeces en esos lunares brillantes, es un
teatro que quizás alguien mas allá de nuestra concepción realizó.
-
¿Por qué aceptaste esta entrevista?
-
Uno para que sepan que no estoy enfermo ni en
rehabilitación, dos porque cuando mi agente llamo parecía bastante interesado
en las publicaciones que Uds. están realizando y la otra razón, bueno esa no podría
contarla frente a una grabadora, esa se responderá como siempre en alguna
columna de periódico o en una carta a mano hecha llegar vía correo.
-
Hablar de tu persona siempre resulta algo
misteriosa o falta de información ya que siempre se habla solo de tu trabajo.
Esta vez podríamos actuar diferente.
-
Ja. no siempre se gana pero es bueno cambiar
de camino, aunque mi vida no debe ser objeto de entrevista, no somos artistas.
Que tan interesante puede ser mi privacidad
-
No lo sabemos, ¿Qué recuerdas mas de tu
niñez? Solo sabemos que viviste en la misma ciudad por 20 años. Ella no podía
evitar sonreírle con desfachatez
-
Entretenido con juegos de azar, jamás fui
bueno en ellos pero las rodillas llenas de lodo, días enteros jugando en la
calle y días durmiendo a medias sufriendo por problemas de películas vampiresas
que me hacían llorar.
-
¿Por qué te fuiste de ahí?
-
Por lo que todo el mundo se va, llega un
momento que aparece en un sueño, una ilusión partida o una creada, pero si no
mal recuerdo. Un día que desperté después de haber estado en el techo de mi
casa por horas con el telescopio que mi papa compro en un bazar de segunda
mano. Empecé a sentir un hormigueo en mi cuerpo, una sensación de ansiedad como
un león enjaulado, como el sediento que busca saciar su sed de una manera u
otra, en 3 días organice mi viaje a casa de mi tío al país vecino entre
amenazas de mi papa y la bendición de mi mama además de las caras impasibles de
mis hermanos.
-
Y fue así como te convertiste en aventurero.
¿no será que aun sientes hormigueo? Tus lectores siempre suelen tener un estilo
marcado, como una secta que se mueve alrededor de ciertos patrones. ¿hablas con
ellos?
-
Claro, uno siempre termina encontrándose con
gente afín a su persona, además los estudiosos del cielo son como Nerds
disfrazados de personajes de caricaturas o ciencia ficción detrás de esta ropa
casual existe un tonto aun dibujando personajes que vienen desde otro planeta
-
Ja. si lo pareces, dejaste de salir en
revistas y de ser visto. ¿Cómo hiciste para dejar atrás aquellas noches?
-
No fue fácil, es un vicio arraigado contra el
que hay días sigue apareciendo, sin embargo, es mas sencillo cuando tu sueño se
ve libre de obstáculos y empiezas a generar una energía alrededor de el. Trato
de entretenerme leyendo todo tipo de cosas cual hombre encarcelado y así paso día
tras día. Pero recién he encontrado quien pueda acompañarme al cine o a un
paseo en globo, de eso no puedo decirte mucho
-
Seria una primicia. ¿cuéntanos, al final es
tu primera entrevista no?
-
Mmm... No lo se, quizás eso provoque que la
entrevistadora se convierta en la entrevistada.
Sus ojos se posaron en ella, admirando
su rostro como se admira las estrellas, abstraído ella capto su juego. La
entrevista continuó durante 35 minutos y la noche continuaba mostrándose libre
de humo, libre de ruidos y de sonidos que dan escalofrío, solo se escuchaba la
voz del entrevistado y la entrevistadora así como el sonido del casete que
corría hasta terminarse y escuchar el clic que dice fin. En un abrir y cerrar
de ojos se escucho el sonido de un auto pasando por la calle desolada y
empedrada, después otro auto paso y también se detuvo. Se escucho el portón
abrirse, ella se preocupo pero el la tranquilizo, no pasa nada le dijo. Este día
de la semana nos reunimos los amigos en la azotea, todas las semanas a la misma
hora. Lamento no habértelo dicho antes, ¿Por qué no te quedas? pero ella le
dijo que no podía, se levanto y fue a la escalera, topándose de lleno con uno
de sus amigos que subía con una botella y su copa, la copa se derramo sobre su
estomago manchando el suéter. Avergonzada se llevo las manos al rostro y sin
saber que hacer le pidió disculpas queriendo limpiar su suéter con su bufanda
pero el le dijo que no se preocupara, era el suéter mas viejo que tenia y además
el color ya no se usaba, los amigos que subieron se rieron toda el camino hacia
la azotea, al final le convencieron que se quedara en aras de pagar la copa
derramada. Se reunieron alrededor del jardín en una mesa redonda improvisada
sentados en el jardín con un par de botellas de vino tinto y blanco que iban y venían
de un lado a otro como si fueran nuestros ancestros compartiendo aquel animal
cazado en la selva, ese rito de los seres humanos y la sociedad permanece
intacto a pesar de las religiones, culturas y hábitos. La platica sobre cine y filosofías
dantescas sobre el futuro de nuestro planeta y el universo, con sus notas
inconclusas de vida mas allá y sus estrellas tomaba tintes de juicio con
abogados llenos de papeles en sus trajes usados por enésima vez, sin embargo,
siempre terminando con la teoría locuaz que llegaba en un ejemplo de
superhéroes de cómics que desahogaba en carcajadas. El filosofo diseminaba por
todo el jardín sus gotas de platonismo llevado al limite dialogando sobre la
utopia de una republica, de las creencias de tiempos ancestrales donde al fin
los griegos habían creado mitos y representado imágenes con las estrellas y
cuando todos le miraban el vertía un trago de vino sobre su boca sonriente
diciendo viva la republica mientras que La pintora argumentaba que todo se
reflejaba en el arte desde que el hombre encontró en su alma la forma de expresar
sus ideas, pinturas rupestres pasando por historias creadas en pinturas ocultas
en Egipto, entre pirámides habían dejado un legado y el estudio de los hombre
viendo hacia ese ojo de Ra que les observaba desde el cielo, todo tenia sentido
y el camino continuaba. El Político les pidió silencio a todos para disertar
sobre la historia de los romanos, su inicio en la republica para después
haciendo a un lado se había convertido en un imperio y su Cesar había cambiado
los nombre de los griegos acabando con los mitos, adorador del sol, paganos
hasta que la cristiandad acabo con ello, incluso las estrellas llegaron a
pertenecerles decía por mandato divino según el Cesar, que ironía, el humano creyéndose
Dios sin saber que los planetas no llegaron ahí sin una razón, solamente
alguien omnipotente pudiera haberlo hecho. Cada ser humano tiene su punto de
vista, sus creencias, sus sueños y miedos degustando el mundo para hacer llenar
el alma de aquello que nos interesa más. La noche se fue y ella se sintió muy a
gusto con todos agradeciéndoles el gesto de haberle invitado a tan reducido
grupo pero el filosofo sonrió, te esperábamos dijo, hace tiempo que alguien
comenta mes tras mes sobre lo que escribiste en tu columna y ya estábamos
cansados de imaginarte así que bueno, me gusto conocerte finalmente y saber de
ti, se que la próxima vez conoceremos mas de ti no has hablado mucho, ella se sonrió
en demasía pues nunca se había sentido tan interesante como otras tantas amigas
suyas que vivían en fiestas o eventos de gente dispuesta a todo, ella siempre
fue mas reservada, sin embargo, sus ojos se encontraron con los de ella y se
quedo paralizada al verse atravesadas por esos ojos. Se despidieron todos en la
acera y tuvo que prometer a todos regresar la próxima vez y poder subirse al
taxi cuyo conductor un par de veces había volteado a verlos con aire de que a
hora se suben. A la puerta de su departamento en los condominios del centro de
la ciudad el taxi se detuvo y ella descendió, mientras el daba la vuelta al
auto diciéndole al taxi que esperase al menos un par de minutos. Se le acerco
mientras ella abría la puerta, le acaricio la mejilla con su mano besándola sin
buscar sus labios, diciéndole: se que tienes un articulo por hacer y que tu ética
te dirá que debas escribir, sin embargo, creo que la entrevista no quedo muy
bien. Es mejor que la repitamos, otra tarde en otro lugar, pero no le digas a
nadie le dijo poniéndose el dedo en sus labios recuerda que soy un engreído
según la gente y sonriente se fue. Ella subió a su departamento, prendiendo su
computadora personal. Dejo la grabadora correr mientras se quitaba los zapatos
y escucho de nuevo la voz, que debía hacer, dudo un instante debido a esta
noche que había pasado y el hecho de sentir una empatía que había desconocido
por alguien en mucho tiempo. Pero las entrevistas deben suceder o al final el
trabajo te lo cobraría, así que se quito su ropa, puso su atuendo para dormir,
pulso de nuevo el botón de play y empezó a redactar la hoja en blanco. El
articulo salio en la semana siguiente, justo con la llegada de diciembre y la
bienvenida a todas esas canciones que hacen sonar las luces que se ponen en las
casas, monitos de nieve, santa clos que se mecían en la azotea, duendes en sus
diminutos trajes y los renos que iban en el trineo de santa. Por ahí los niños sabían
todos sus nombres mientras que los adultos todos parecían igual pues el costo
era el mismo. Así lo tomo el articulo cuando su agente le hablo al teléfono
para comunicarle que el articulo había llegado a su oficina mientras el
compraba unos de esos diminutos árboles llamados bonsái para arreglarlo cual
pino navideño, iba en contra al menos un poco de lo habitual, era un gran
articulo lo no creerás. Estaba llegando a la azotea con la revista en la mano
mientras que en la otra llevaba una botella de vino y una pulsera color rojo en
su bolsa de regalo, no había leído nada hasta que se sentara en su silla
habitual, tenia un nerviosismo por leerse de nuevo en un articulo pero igual abrió
la revista, el articulo tenia por titulo: “Noche de Reencuentro: Las Estrellas
desde la Azotea ”.
La entrevista comenzaba así: “El café se ha terminado, estoy por marcharme mi
entrevistado no ha ido después de todo las historias parecen ser ciertas. La decepción
se apodera de mi garganta seca, sin embargo, la noche apenas comienza. En un
instante me encuentro en la azotea mas oculta de la ciudad, en el jardín que jamás
pensé existía y con el telescopio más antiguo que he usado y estoy acompañada
por el investigador del cielo que nadie ha entrevistado en casi 4 años,
¿adivinen quien comparte la noche con nosotros? Si, exacto. El esta aquí y esta
por contarnos la historia jamás escuchada, la anécdota de cómo inicio su
estudio del cielo. ¿Están listos? Leamos entonces. El leyó todo sorprendiéndose
una vez de cómo ella hacia los artículos y entrevistas entretenidas,
desglosando la conversación que tuvieron y sus notas y emociones, estaba
sonriente su regreso le había llenado de optimismo y de ilusión nuevamente, era
bueno ver de nuevo el cielo y mas aun la gente que estaba a su alrededor. Tomó
el telescopio, se asomo por el lente buscando una de sus estrellas cuando una
mano toco su hombro y le beso la mejilla. ¿Es ese mi artículo? El le dijo: pensé
que era de ambos. Se dice que al pasar por la calle empedrada se escuchan
argumentos tan convincentes y carcajadas tan extensas que parece ser una
cascada de la sociedad que baña la ciudad. Y ahora tienen un nuevo integrante,
una periodista con una pulsera roja que acompaña todas las noches a ver las estrellas
desde la azotea.”