miércoles, 25 de mayo de 2011

Sonambulos


"Bienvenidos al Mundo real. A la solitaria noche, si para ti que estas frente al calentador frotándote las manos, para ti que estas cual dama enfrascada en un temible libro de reinas y castillos, para aquel que duerme en el callejón y escucha el radio que sale con su sonido de entre las paredes. Para Uds. aquí estoy como cualquier noche, como todas en las que sale la luna. Hoy no hay estrellas, hoy no esta nublado. Hoy alguien solo esta aquí expresando lo que siente, lo que  el corazón siente y no explica. En un mundo ideal estaríamos rodeados de pequeños y mientras les contara la historia, dormirían en paz, sonrientes. Pero todos sabemos que no es así. Aunque una noche siempre es buena la fantasía. No lo creen? Fantasía? si, el termino para ponerle un sabor especial a la comida, al vivir, la cereza del pastel. La magia. Esa que se olvida cuando rozamos los hombros de los seres humanos que pasan por un lado. Esa que se va cuando alguien se ha ido. Pero esta noche no es para lamentarse, ni para arrepentirse, es para soñar, para dormir sonriendo. Para degustar el sueño. Para brincar el mundo real con un gran salto, o con una sonora carcajada o mejor aun en los brazos del amor y sus ojos cerrados. Lo sienten mis escuchas? Si tú allá afuera. Lo Escuchas? Es el arroyo de la fantasía, mete los pies, deja los zapatos en la orilla. Y cierra los ojos. Platica con el cielo, sonríele al viento y deja que arrulle tus pies el arroyo con su agua dulce. Déjate llevar, deja que el mundo allá afuera gire y conviértete en displicente de los aromas que sueltan las cloacas y concéntrate en el de las suaves manos del ser que mas quieres. Cualquier noche es buena para soñar, mas lo es esta noche. Solitaria es la noche así como solitaria la cabina, sin embargo, no hay tiempo para lamentarse, estamos tratando de degustar de la fantasía por encima de la realidad. De beber de su vino mezclado y añejo. De repeler cualquier comentario o situación que nos aleje de lo que hemos elegido esta noche soñar y fantasear. Es bueno soñar, es extraño que sea hoy que no existe el firmamento sino el vacío oscuro porque los sueños nos hacen sonreír, creer y perseverar en aspectos de la vida. Es espiritual, Es sobre protector, es honestamente nada lineal sino caótico y sin orden. ¿Dónde estas escuchando? En tu sala, en el porche o ya en tu hogar frente a una computadora creyendo desentrañar las amistades y seguir conectado con el mundo aun cuando tengas meses que no les estrechas la mano, le besas la mejilla o le abrazas cuando se despide. Soñemos porque existe la oportunidad, tiene que ser bueno porque cuando allá afuera nos han maltrado, enseñado a duros golpes a sentir la realidad y enfrentémoslo quizás no vivamos como lo soñamos. Quizás los finales de la película hayan sido modificados más de una vez. Un sueño de un ser humano sin alas volando. Una fantasía y el bienaventurado camino de los optimistas y soñadores. De los pesimistas y sus pesadillas, curiosas fantasías oscuras. Aquí los sonámbulos seguimos platicando con los ojos cerrados. Con un trago, con un cigarrillo, con una pizza fría o en un balcón para enamorados. Lecciones de sexo, cuentos de soledad y sueños de amor. Fantasías ilógicas, términos inconclusos y amores inexistentes. Canciones trágicas, llenas de fantasía en esta noche que esta ha sido invitada a compartir con nosotros. Invitada a decirnos algo más que realidades.  Versos incoherentes como lo son los sueños una que otra vez durante nuestra semana. Poesías en las paredes puestas como cuadros de estilo subversivo incitando a esta noche a juguetear en nuestro campo. Personajes creados y destruidos en cada pasillo de la memoria, en campos verdes y ciudades de hierro. Bienaventurados somos los que hemos elegidos cerrarle la puerta al mundo real y entrar aquí. Para los enamorados, para los hartos de buscar en las piedras, en las fotos y en los océanos la satisfacción personal. Para los amigos, fieles compañeros en esta realidad y deseosos de andar a tu lado jugando el juego de la vida. Bienvenido el mundo de los sueños sea. Ya basta sonámbulo. Abracen a su sueño y olvídense de lo que ha pasado en sus vidas. Dejen que la música se haga y deshaga, sin rasgarse las vestiduras, sin cambiar los cánones de nuestra vivencia, tan sencillo como relajar el cuerpo, apagar el radio y escapar sin sentido alguno, por caminos jamás hechos y menos traspasados. Por el arroyo del sueño que te arrulla. Llévate a quien quieras, haz lo que quieras. Se ha ido el mundo real esta noche. Bienvenido al mundo de los sueños, fieles amantes de la fantasía, consentidos de la emotividad irreal. Yo seguiré aquí disfrutando del cielo sin estrellas, de la noche sin sentido. Mi sueño mmm... Empieza así…”



jueves, 19 de mayo de 2011

Ciudad En Silencio

Ciudad en Silencio

“Ya no se puede hablar en esta ciudad, el silencio se ha apoderado de ella y se convertirá en un absoluto, no habrá mas palabras aquí afuera será solo mas que una presa de autos fantasmas, semáforos apagados y amores olvidados en el bar de la esquina, se le esta acabando la vida a la ciudad o solo a sus habitantes, quizás solamente ahora este la fiesta en otro lado, y se esta en el lugar equivocado o por las calles insensibles. Las luces ya se han apagado en las casas, las tiendas se han cerrado con sus grandes y pesados candados y salvo por uno que otro cigarrillo encendido, pareciera que todos se han ido, las zapatillas de jovencitas dando placer están escuchándose a los lejos bajo los postes llenos de cables, pudiera ser que el silencio que aquí afuera solo se rompe desde adentro como en cualquier lugar llamado cantina. De cualquier manera aun existe quien hurga entre bares de nuevos horizontes para reencontrarse a si mismo o como esta noche caminando a través de lo solitario que parece su vida y su camino y  así olvidarse del mañana y centrarse en vivir el hoy con lo que este acarree, sea el amor, el desamor, el olvido, el recuerdo, lo mundano, lo extravagante o lo insensato, no seamos pretenciosos hay noches que da y desvelos que se pierden en el palacio de la memoria, Hay noches que no ocurre nada y solo es una noche mas en nuestra semana que viene y viene, sin embargo, de vez en cuando se encuentra lo que no se busca, y es mejor no esperar nada a cambio. Por ahí en el bar mas inesperado entre almas oscuras alguien esta por primera vez, se dice que el loco esta ahí, apareció de entre arbustos y escondites secretos esperando por los besos que cambien la noche, por una caricia que queme los árboles y restaure los cielos, por una poesía romántica, un verso estrafalario, una desafiante prosa, un baile que raye en lo humano y en lo inconcluso, además lo que quita el sueño puede ser aquello que te mantiene dormido aun en días soleados, maldita noche se dijo mientras caminó a través de las mesas para sentarse en una a solas esperando por la música que apenas parecía encontrarse en el templete llenándose del sonido para empezar a hacer música y no tonterías. Es posesiva la música que sale de las guitarras, es desafiante y caótica, todos hablan de ella pero el solo escucha, su visita mas allá del sonido que ahí surge aunque placentero no le dará lo que el busca, pero si una entrada donde pueda entender que hace ahí, mas bien a que salió en una noche donde debería estar en casa hablando consigo mismo y disfrutando de la soledad no yéndose a hurtadillas para sentir la libertad de ser quien se es. De su pecho proviene esa voz que rompe el etéreo bar donde el amor parece llegar de último y aun no recibe pase del porte pero la cantante sabe lo que hace, su voz le rompe el corazón, le hace correr la sangre por todo el cuerpo. Que importa como se cante, lo que importa aquí es el sentir, eso que viene del alma y rompe los ojos para hacerlos llorar en aquellos que recordaron a un viejo amor o a un nuevo y el se esta haciendo loco de tanto decirlo o de tanto sentirlo, si todos somos humanos y sentimos lo que tenemos que sentir, maldita sea, nadie nos dice que sentir solo nosotros lo sabemos ahí en el corazón que late fuerte y siempre a tiempo, si lo compartimos, si nos dejamos influenciar, si descubrimos que lo negro o lo blanco no existe para que solo encontremos que somos un mezclado de colores vivos y oscuros, brillantes y etéreos, todo se convierte en relativo e importa lo que somos poco o nada, se vale todo por hacernos sentir un poco mas vivos si es que se puede llegar a tal cosa. Lo ha dejado todo mientras se repite que se encontrara con una cerveza o dos, con un cigarrillo o tres, que se refrescara su memoria o resolverá asuntos idiotas del corazón, y mira con lo que se ha hallado. Una mala intención de su ser, la lujuria pasional y brusca se esta apoderando de el, su oscuro ser se esta manifestando en toda su piel mientras el color y su tono de voz adquieren su pretenciosa sonrisa. Al parecer la poesía no se esta apareciendo en esta mesa menos aun la prosa que habría de hilar oración tras oración se han esfumado y solo se esta quedando la mirada del fugitivo en los labios de la displicente cantante. Cuanta ironía, cuanto menosprecio por el cariño, cuantas historias de amantes comenzarían así, no nos sintamos culpables es lo que decidimos hacer, sin marchas forzadas porque al corazón no se le debe decir que hacer. Que búsqueda insensata y fuera de si se ha convertido este camino en aras de encontrar nuestro andar cual bandera defendida y fingida por los mundanos para salvaguardar nuestras emociones explotando los placeres. Todos pecamos o todos somos humanos, todos jugamos sucio o a nadie le debemos lealtad ¿se valdrá? ¿Será correcto? ¿Cuál será nuestra recompensa? Nos debemos a nuestros actos y también a lo que decimos o pensamos llamémosle creencias o principios, y así por ellos se nos juzgara y pedirá actuemos, sin embargo, lo que sentimos solo nos pertenece a nuestros corazones y en eso se resume lo que buscamos y lo que aquí se sentirá. Maldita noche que habrá de poner los besos marcados y las huellas dejadas donde se merecen y donde se quieren, será lo que necesitamos y lo que se nos de, no a marchas forzadas ni a enfrentamientos con el corazón, que este decida por si solo o solo se prolongara un desenlace desangelado. Se acerca por detrás de la cantante sintiendo la fuerza de sus latidos sin tratar de decirle al corazón que sentir, se deja llevar por el fragor de la emanación que expide el aroma de ella por debajo de su vestido, inhala cual adicto embelezado por su adición repentinamente creada hasta sentir que el aroma de ella cae encima de su cuerpo e imagina sintiendo esos labios y acariciando ese cuerpo, sin mediar presentación alguna, acercándose hasta su oído permitiéndose la realidad, le dice: “no se tu nombre ni tu vida me la han contado, sin embargo, ya nos hemos visto por ahí en Lunas inventadas por poetas, en Soles descritos por novelistas, en cuartos de almas oscuras dichos por trovadores inflados de pasión. Acompáñame, salgamos de aquí, abandona este refugio y hagamos que se escuche tus tacones al caminar por la banqueta mientras te como a besos y rasgo tu ropa en las afueras de esta ciudad que el silencio ha conquistado, y por un minuto sentirnos reflejados en los vidrios de los autos fantasmas” se sintió un osado pero aun así le extendió su mano y ella dudando aun se levanto tomando de la mano al pecador y salieron de ahí. El calor parecía haberse ido pero entre ellos sus manos sudaban besándose paso tras paso hasta llegar a su auto donde los vidrios se humedecieron cual cortina de humo ante el placer de mundos ajenos, besos que dejan labios mordidos y fantasías caóticas consumiéndose cual incendio fugaz cuyas llamas se levantan hasta el cielo y cenizas bajan al infierno para en decenas de minutos perderse y jamás regresar a encenderse de nuevo. El le pertenecerá a ella y ella será de el, se dice que las historias de amantes comienzan de alguna forma, no hay inocentes pero tampoco culpables. Los ojos del bar de inmediato se fijan en ella, su cabello, su silueta, la mueca de su rostro y la fijación de sus ojos buscando un trago para saciar la sed pero no existen preguntas aquí, en las afueras de la ciudad un auto disminuye su velocidad justo cuando el volumen del sonido llevándose el silencio y arrojándolo por la ventana hacia la calle, y se escucha el verso apasionante, una prosa paradójica y una poesía erótica. Si, todos sabemos que falta el amor y todos sabemos que hay noches donde no aparece aunque sea lo que buscamos”

lunes, 9 de mayo de 2011

Ápice De Luz



"Justo el viento tomaba rumbo y se mostraba cariñoso con la gente que estaba ahí afuera mostrándose a veces con fuerza y otras con delicadeza, incluso el cielo había participado ya. ¿Pudiste notarlo? Si, le dio por llorar y sus lágrimas cayeron sobre el pavimento, sobre las hojas de estos árboles abandonados por aquellos que los sembraron, aun no se sabe si ha llorado de alegría o si ha llorado de tristeza, de cualquier manera, también dejó los restos de estas lagrimas sobre la ciudad. Y ahora incluso vendrá algo de calor, puesto que al dejar de llorar, todos experimentamos algo de resequedad mientras tomamos de nuevo el camino. El hombre de pelo largo y barba cerrada deambulando en el auto con tragos de licor apreciando la luna con su cuarto menguante de un rojo apagado y esplendoroso, se burlaba de el, pero el seguía andando, y cerraba sus ojos preguntándose donde estaría ella, que estaría soñando, si sabría que andaba jugándole al tonto por encontrarse con alguien que ciertamente no seria ella y que habría de pagar sus actos de venganza su yo interior no miente, ese es su mayor problema. Es un loco y un común denominador de esta juventud adulta que no sabe compartir sino complacer a los demás. Es lo que le pasa y lo sabe, su sinceridad es confusa y acongojada pero es sincera y anduvo por varios lugares pero había solo oscuridad en ellos, no había ni siquiera una vela, no había ni siquiera un atisbo de luz, todo estaba en completa oscuridad y el no encontraba a nadie, menos a ella, era un hombre sediento de venganza y de un abrazo que cuando busco en aquella colonia una casa de colores uva y zarzamora, también estaba sin luces, era oscuridad y la casa dormía mientras ahí alguien afuera la apreciaba esperando que un foco se prendiese. No sucedería, y no tendría porque suceder, no así no hay historias de cine, su final era terminar la noche repleta de oscuridad entre las sabanas con una desconocida o conocida, despertar desnudo con la boca reseca mientras saliera el Sol para decirle, no, preguntarle mas bien donde esta la libertad cuando la soledad aparece, le preguntaría y con la respuesta, después sucedería eso que hace que el calor emane de los cuerpos y la dejaría dormida mientras sigilosamente sale de la recamara, escaparía porque no quedaría mas que hacer. Entiende mucho y espera mas aun de la vida, el significado le parece demasiado inconcluso o mejor dicho aun, sin sentido de satisfacción y esta noche demasiado oscura por la luz que haya afuera se ha ido casi en toda la ciudad, cansado de complacer a los demás y de dejar de compartir su felicidad y su ilusión,  pone las luces altas y sigue avanzando por los bares de la ciudad, transitando por calles oscuras, borrachos sueltos, música alta pero ya no tiene ganas de sonreír tiene mas ganas de cerrar los ojos y cambiar su tristeza por locos sentimientos, maldito cielo porque tenia que llorar esta noche se dice. Porque esta oscuridad termina por gustarle porque así puede evitar a quien sea y encontrarse con quien quiere o mejor dicho, buscar por ahí haber si algún foco se prende. Era terminar la noche apreciando el Sol jactándose de haberse vengando de su noche triste o mejor dicho incomprendida por intentar el complacer a la gente, al mundo, menos a el mismo y sentir ese aroma que solo una mujer puede emanar, que complaciente seria eso, que excitante y cambiador de sensaciones seria pero ahí también están los focos apagados al igual que los teléfonos y se queda como un entrometido o mejor dicho un acechador, no tiene caso ya seguir navegando por los ríos de la noche y de las calles, es mejor irse a casa, hurgar por cena mientras busca la película que le pueda hacer dormir. Total no siempre se gana, hay noches para quedarse dormido, hay noches para ver el sol, el semáforo se ha puesto en rojo, regularmente se lo pasaría al llegar a el para evitar problemas de asalto y delincuencia pero los desalmados incluso se han ido a otro lado. Un auto se para a un lado del suyo, el echa una mirada sin voltear totalmente para saber quien pudiera ser, pero solo se alcanza ver una cabellera negra en esta noche oscura totalmente, el auto se adelanta y el se queda hasta que el semáforo cambia, es mejor no arriesgarse. Al llegar a su casa rápidamente da vuelta, abre la cochera e introduce el auto para buscar el periódico con las manos, pero una vela se ha encendido justo enfrente de el en la cochera de enfrente, el auto del semáforo y la cabellera negra que cae sobre unos hombros que ahora se ven en su esplendor en esa blusa destapada. Decía un verso de una canción que deseaba que se fuera la luz para que una vela pudiera encenderse, el no podía estar mas de acuerdo, un pequeño atisbo de luz para terminar con tanta oscuridad, un abrazo fuerte y largo, un beso sincero y una Luna que terminaba sonriente porque su color ya no era rojo triste sino de vino tinto cayendo sobre dos copas. El vino venia derramándose como miel sobre sus ojos, es el gusto de encontrarse con alguien. Al menos por esta noche, no se ocupaba tanta luz ni tantos sonidos de celular solo seres humanos conversando sobre la vida, recorrer sus rostros apreciándose mutuamente sus ojos invocaba a iluminar aunque sea un poco el alma para tener un pequeño instante donde uno se siente vivo.”



martes, 3 de mayo de 2011

Extraños En La Noche

“Clásica, bella, eterna. Una luna amarillenta en el cielo me dio la bienvenida. Me encamino hacia la noche y empecé esta caminata. Camine entre callejones y calles repletas de autos. Repletas de gente y de anuncios por todos lados. Con una mochila en el hombro, una libreta y una pluma. Sin pensar mucho, quería sentarme en un lugar donde nadie me viese, donde nadie me atendiera o me prestara atención. El bosque estaba muy lejos y sin carro. A la vuelta de una calle vi. un tipo de edificio viejo. De esos que tienen acceso a la azotea donde tienden su ropa, guardan sillas y herramientas. Subí por una escalera por un lado del edificio deseoso de encontrarme fuera de la gente ajeno de este mundo que arde a cada minuto, aun en una noche fría. De separarme de la sociedad porque necesitaba encontrarme a mi mismo. Escribiría durante unas horas y me escaparía entre las hojas a un mundo al que no tuviera que rendirle cuentas. Un iluso en búsqueda del verso perfecto, un idiota en búsqueda de la historia que haga soñar a un mundo necesitado de actores. Al llegar arriba, camine entre la azotea y finalmente encontré un lugar para sentarme. Una especie de estructura de tinaco. Suspire una, dos y tres veces. Saque la libreta y la pluma de la mochila y empecé a poner la fecha cuando la escuche. Curiosamente, escuche a alguien hablar a solas, hablar consigo mismo. No había nadie alrededor y se contestaba sola. Escuche una especie de plática entre la persona y su alma. ¿Qué debió haber pasado para que alguien hable con su alma? ¿Cuántas veces hablamos con nosotros mismos? Uno no lo hace a menos que no encuentre muchas alternativas o quizás sea por soledad. Me sorprendí de escucharla. Una voz hermosa. Note que inclusive sollozaba pero no podía interrumpirla y tampoco saber de lo que ella hablaba. ¿Como iba a entrometerme? Uno no siempre se habla con el alma misma de tu a tu.  Busque la voz. Di vuelta al tinaco y la vi. Recargada en una pared mirando hacia abajo con sus cabellos sueltos que le cubrían su rostro. Me acerque sin hacer mucho ruido y tosí para hacerle notar que estaba ahí. Levanto su vista. Y sin mediar palabra. Le abrace. Sentí que lo necesitaba y ella me abrazo muy fuerte. Sollozaba aun más. No le dije nada. Se dice que uno no debe dejar de abrazar a alguien hasta que la persona lo hace. Después de unos minutos me soltó. No me veía aun, sin embargo, mantenía su mirada perdida y seguía llorando en mi hombro. Me quite una cadena que me ayuda cuando me siento mal. Cuando la depresión explota y quiero huir de todo. Se la puse. Le dije al oído que con ella podría llorar y también le ayudaría a dejar de hacerlo. Que ella lo decidiera. Le ayude a sentarse y me senté a su lado. En silencio dejando que los minutos pasaran, dejando que lo soltara todo. Dejando que se fuera todo al viento que acariciaba la ropa de la azotea de enseguida. Lentamente empezó a calmarse, lentamente empezó a respirar mejor no soltaba la cadena, aferrada a ella, la veía y apretaba su mano. Sin embargo, note que estaba mejor. Tal vez la soltura de la noche, el suave frío que acariciaba sus cabellos. O Tal vez el hombro que ocupa uno para llorar le hace sentirse mejor, cualquiera hombro sirve, aun cuando es por un desconocido. A veces solo se necesita eso, una compañía, sin palabras de aliento, sin preguntas sobre el porque y el como. Sin juzgar solo por querer ayudar o por solo juzgar. Un abrazo lo puede todo. Brinda algo de seguridad. Ahí estaba yo huyendo del mundo, queriendo desaparecer en la noche. Solo por una noche, solo por este día para no caer presa de nadie y estar conmigo mismo. Que sorpresa me había dado la noche, me había hecho participe en la vida de alguien y la oportunidad de externarle mi apoyo cuando mas lo necesitaba, en este mundo de solitarios aparecí en su vida o apareció en la mía. En este mundo de diferencias, me había hecho acompañar a alguien o que alguien me acompañara. La azotea y el viento, la luna amarillenta y pocas nubes en el firmamento. Se limpio las lágrimas con su chaqueta y levanto la vista. Por un instante se me quedo viendo y avergonzada me sonrío levemente. Le devolví la sonrisa.  De seguro la sensación de verse llorando enfrente de mi, le hizo solo sonreír. Nos presentamos y me pregunto que hacia yo ahí. Le conté mi historia sin ahondar mucho en los detalles. Mi huida, mi búsqueda de jugar en el mundo ese que arde, de reencontrarme conmigo mismo de vez en cuando para entender donde estoy parado y a que camino me dirijo. Mí llegada hasta una azotea con ganas de suspirar, escribir e irme a otro mundo lleno de historias y caminos diferentes. Pero eso no es importante esta noche le comente. Lo importante es saber como alguien como tu llora en una noche así. ¿Cómo es que sucedió que decidiste hablar con el alma misma? Me sonrío de nuevo. E inicio su historia. De cómo se sentía engañada con el mundo, triste y totalmente nostálgica, su búsqueda de una felicidad pasajera y la caída abismal hacia el pavimento estrellándose contra el y rompiéndose la espalda. Con los sueños olvidados y guardados en un cajón, decidió por enfrentar la noche en sollozos, hablando con el alma misma para saber porque los pájaros ya no la despiertan en la mañana y porque un beso no esta marcado en su mejilla. Dos desconocidos en una noche, en una ciudad que llora en silencio. En una oscuridad tan honesta que nos desnuda con su mirada. Dos locos intentando no cambiar el mundo como todos, sino huir de el. Escapar de el y buscar una nueva puerta que nos lleve a horizontes mas lejanos que nuestros sueños. Extraños en la noche diría la canción. A la distancia se empezó a escuchar la radio. El programa de los jueves. Las 11:30 p.m. “Le saludo en esta noche alegre en la ciudad, estamos aquí en su programa de los jueves Las Lunas Cambiantes. Una válvula de escape para los soñadores, para los locos buscando sueños, para los románticos ilusos. Todos somos uno. Todos giramos en este mundo que se nos va de las manos y consciente o inconscientemente somos parte de la sociedad. De las plantas, de los bosques, del cielo y del río que cruza por toda la ciudad. Hoy tocaremos el tema del destino. Ese termino utilizado tanto en las publicaciones de libros así como en el cine. No se ve, no se puede comprar en la tienda de la esquina y tampoco se le puede arrebatar a alguien, menos aun se puede manipular para que este suceda. Y suele siempre combinarse con el amor. Se cree que es destino cuando sucede lo extraordinario. Lo que no esperas y lo que deseas mas y claro cuando sientes que te hace sonreír. Hoy la Luna es amarillenta, moderna, excitante y redonda tal como un queso fresco. Si estas afuera, ya la has visto, si estas adentro del algún lugar, sal y asómate. Una excelente vista verdad? Millones de estrellas y somos tan solo un par de pecas en el universo. Aprovéchalo, diviértete, ama, goza de la vida y cuando hagas algo siempre sonríe. Degusta como un niño un postre, esta noche, sonríele a la vida. Ya sea que estés en la sala de un hospital esperando ser atendido. Ya sea que estés afuera de un bar esperando por entrar o viendo desde la terraza la ciudad que se mueve a todo momento. Ya sea que estés en casa deprimido por algún detalle de tu vida. Sonríe. Alégrate de estar vivo y de suspirar. De compartir esta noche con nuestro programa. Seguiremos hablando del destino, de su magia, de sus frases celebres y de sus pésimas actuaciones en nuestra vida. Quisiera decir tanto y tengo tan poco tiempo, mañana habrá una Luna diferente mis amigos. Y tal vez estemos en cualquier otro lugar sin siquiera creerlo. Sin imaginar que se nos llevo aun sin querer o mejor aun deseándolo con el corazón mismo. La siguiente canción se la dedico a aquellos que han bebido del trago del destino. Que han saboreado cuando les ha sonreído al hacer su parte.” La canción tomaba tintes suaves e ilusionaba con sus cuerdas, iniciaba con una tonada casi susurrándose al oído. Letra por demás romántica y de comunión con el mundo. Los dos escuchamos en silencio.  Nos mirábamos sin decir nada y entonces me levante y la invite a bailar. Nos abrazamos sin esa pose romántica. Un baile común que en la noche se denotaba hasta divertido. Le quite el cabello de su rostro y le vi sonreír. También le sonreí. De nuevo esa sonrisa que ahora iluminaba nuestra noche. De nuevo esa emoción de alegría que recorría el cuerpo. Un par de minutos y todo lo que puede sucedernos. Una sola canción y lo que puede llegar a generar en el sentimiento humano. Al término de la canción. Nos quedamos parados sin decir nada, escuchando la narración del locutor de las Lunas Cambiantes. Seguía en su conversación sobre el destino, narrando sucesos extraordinarios y tomando llamadas del público hasta que termino el programa. Las campanadas de la iglesia más cercana dieron las 12. Y la radio se apago. Un ligero viento cruzaba por la azotea y se movió la ropa del edificio de enseguida de nuevo. Sin querer me dio un beso en la mejilla y me devolvió la cadena. Gracias me dijo. Nos veremos luego. Nunca me ha gustado decir adiós. Ha sido una buena noche ojala que termines tu escrito. En ese momento me percate que aun no había escrito una sola página, que inclusive las páginas se paseaban de un lado a otro en blanco. Una historia escrita en vivo, a color. Cuando volví a recoger la libreta y guardarla en la mochila ella se había ido. Y ahí me quede conversando un poco conmigo mismo. Me asome abajo. Las calles seguían llenas de auto, llenas de luces y de gente caminando de un lado a otro, de música de fondo con su ruido. Pecas en el universo. Extraños en la noche. Baje por la escalera de nuevo y camine, camine, al fondo como siempre. La clásica, bella, y siempre fiel Luna Amarillenta me acompañaba”