miércoles, 6 de julio de 2011

Espera

“Tu cuarto tenía la luz encendida. El reflejo de la luz a través de la ventana iluminaba la calle. Y todavía no contento con eso. También veía tu silueta en la habitación. Estabas frente al tocador. Cruzando la calle, recargado en el auto con mi cerveza ya caliente de lo que estuve pensando en si debía tocar a tu puerta, marcar a tu celular o arrojar piedras a tu ventana.  Pero no hice ninguna de esas opciones, no hice nada más que quedarme atesorando tu belleza desde afuera. No hice nada excepto quedarme como un jardinero frente a su rosa. Un cantante frente  a su micrófono o el músico  que no puede dejar de ver el piano pero no decide tocarlo. Un locutor con el mejor tema frente a sus ojos y sin decir nada.  Y es que tu silueta me invitaba a decir tanto y tan poco. Tenía ganas de solo platicar, de verte, de saber que es esto esperando al otro lado de la calle.  De dejar de soñar y ver a aunque sea por minutos una realidad que a menudo hace que coma las uñas. Siendo honesto que no me deja dormir y es que los sueños parecen ser reales.  La historia jamás pensada, la aventura menos planeada y la vela de la ilusión encendida aumentando mientras yo todavía estoy considerando si eso es bueno o malo. ¿Se reirían de mí aquellos poetas? ¿Se desgarrarían las ropas aquellos locos de amor? ¿Se quedarían viéndome los trovadores como le huyo a la emoción de la atracción? Y es que no se como reaccionar a lo que veo en ti, a eso que parece esta sucediendo, a esa mano agarrando a la tuya, a esa tranquila forma de no estar en una cita intentando quedar bien. De no soñar con tus labios tanto como soñar contigo. De no pasar el tiempo pensando que no hacer mal, sino disfrutando como hago lo que deseo hacer. Pronto la policía hará su ronda y preguntarán que estoy haciendo hostigando a la hermosa mujer oculta tras esa silueta en la iluminada habitación. Quiero ser parte de ti y de tu mundo, quiero conocerlo todo y saborear todo lo que tenga tu aroma y tu toque. Entender yo que  la ilusión ha llegado y hoy alimenta mi ser como agua cristalina que cae de una cascada. La luz se fue y con ello me quedé sin tu silueta. Me quedé ahí por unos minutos más y arroje la botella al basurero. Necesitaría algo más que alcohol para  no pensar en ti o para pensar más en ti. ¿Acaso tengo miedo? ¿Acaso no quiero apresurarme? Lo se, hermosa. Necesitaría algo más que una noche entera frente al televisor para no pensar o pensar más en ti. Necesitaría quizás más que revisar los libros que en el aparador están esperando ser leídos de nuevo. Debería bajarme de nuevo del auto y cruzar esa calle, tocar, esperar como un tonto o un loco a que salieras y después comenzar con la triste e irreverente historia de que estoy haciendo aquí.  Y comenzar a beber de ese delicioso aroma de tu cuerpo, a beber de ese majestuoso  sabor de tus labios que aún ni siquiera toco  y solo siento cuando beso tu mejilla, cuando lo rozo por error o por acierto. Y de contarte todo lo que sucedió esta noche, todo lo no sucedió esta noche. De porque estoy como un cazador que solo puede admirar a su presa pero no se anima a tocarla con sus manos porque puede no ser suficiente. ¿Sería esto interesante para soñar con un poema, sería esto indiferente para escribirlo en una historia o sería esto nada comparado con la canción mas romántica del trovador? Me embriagaré de alcohol pero mas aún de ti, dormiré sin ti pero soñando contigo a mi lado y la luz apagada”

No hay comentarios:

Publicar un comentario