jueves, 19 de mayo de 2011

Ciudad En Silencio

Ciudad en Silencio

“Ya no se puede hablar en esta ciudad, el silencio se ha apoderado de ella y se convertirá en un absoluto, no habrá mas palabras aquí afuera será solo mas que una presa de autos fantasmas, semáforos apagados y amores olvidados en el bar de la esquina, se le esta acabando la vida a la ciudad o solo a sus habitantes, quizás solamente ahora este la fiesta en otro lado, y se esta en el lugar equivocado o por las calles insensibles. Las luces ya se han apagado en las casas, las tiendas se han cerrado con sus grandes y pesados candados y salvo por uno que otro cigarrillo encendido, pareciera que todos se han ido, las zapatillas de jovencitas dando placer están escuchándose a los lejos bajo los postes llenos de cables, pudiera ser que el silencio que aquí afuera solo se rompe desde adentro como en cualquier lugar llamado cantina. De cualquier manera aun existe quien hurga entre bares de nuevos horizontes para reencontrarse a si mismo o como esta noche caminando a través de lo solitario que parece su vida y su camino y  así olvidarse del mañana y centrarse en vivir el hoy con lo que este acarree, sea el amor, el desamor, el olvido, el recuerdo, lo mundano, lo extravagante o lo insensato, no seamos pretenciosos hay noches que da y desvelos que se pierden en el palacio de la memoria, Hay noches que no ocurre nada y solo es una noche mas en nuestra semana que viene y viene, sin embargo, de vez en cuando se encuentra lo que no se busca, y es mejor no esperar nada a cambio. Por ahí en el bar mas inesperado entre almas oscuras alguien esta por primera vez, se dice que el loco esta ahí, apareció de entre arbustos y escondites secretos esperando por los besos que cambien la noche, por una caricia que queme los árboles y restaure los cielos, por una poesía romántica, un verso estrafalario, una desafiante prosa, un baile que raye en lo humano y en lo inconcluso, además lo que quita el sueño puede ser aquello que te mantiene dormido aun en días soleados, maldita noche se dijo mientras caminó a través de las mesas para sentarse en una a solas esperando por la música que apenas parecía encontrarse en el templete llenándose del sonido para empezar a hacer música y no tonterías. Es posesiva la música que sale de las guitarras, es desafiante y caótica, todos hablan de ella pero el solo escucha, su visita mas allá del sonido que ahí surge aunque placentero no le dará lo que el busca, pero si una entrada donde pueda entender que hace ahí, mas bien a que salió en una noche donde debería estar en casa hablando consigo mismo y disfrutando de la soledad no yéndose a hurtadillas para sentir la libertad de ser quien se es. De su pecho proviene esa voz que rompe el etéreo bar donde el amor parece llegar de último y aun no recibe pase del porte pero la cantante sabe lo que hace, su voz le rompe el corazón, le hace correr la sangre por todo el cuerpo. Que importa como se cante, lo que importa aquí es el sentir, eso que viene del alma y rompe los ojos para hacerlos llorar en aquellos que recordaron a un viejo amor o a un nuevo y el se esta haciendo loco de tanto decirlo o de tanto sentirlo, si todos somos humanos y sentimos lo que tenemos que sentir, maldita sea, nadie nos dice que sentir solo nosotros lo sabemos ahí en el corazón que late fuerte y siempre a tiempo, si lo compartimos, si nos dejamos influenciar, si descubrimos que lo negro o lo blanco no existe para que solo encontremos que somos un mezclado de colores vivos y oscuros, brillantes y etéreos, todo se convierte en relativo e importa lo que somos poco o nada, se vale todo por hacernos sentir un poco mas vivos si es que se puede llegar a tal cosa. Lo ha dejado todo mientras se repite que se encontrara con una cerveza o dos, con un cigarrillo o tres, que se refrescara su memoria o resolverá asuntos idiotas del corazón, y mira con lo que se ha hallado. Una mala intención de su ser, la lujuria pasional y brusca se esta apoderando de el, su oscuro ser se esta manifestando en toda su piel mientras el color y su tono de voz adquieren su pretenciosa sonrisa. Al parecer la poesía no se esta apareciendo en esta mesa menos aun la prosa que habría de hilar oración tras oración se han esfumado y solo se esta quedando la mirada del fugitivo en los labios de la displicente cantante. Cuanta ironía, cuanto menosprecio por el cariño, cuantas historias de amantes comenzarían así, no nos sintamos culpables es lo que decidimos hacer, sin marchas forzadas porque al corazón no se le debe decir que hacer. Que búsqueda insensata y fuera de si se ha convertido este camino en aras de encontrar nuestro andar cual bandera defendida y fingida por los mundanos para salvaguardar nuestras emociones explotando los placeres. Todos pecamos o todos somos humanos, todos jugamos sucio o a nadie le debemos lealtad ¿se valdrá? ¿Será correcto? ¿Cuál será nuestra recompensa? Nos debemos a nuestros actos y también a lo que decimos o pensamos llamémosle creencias o principios, y así por ellos se nos juzgara y pedirá actuemos, sin embargo, lo que sentimos solo nos pertenece a nuestros corazones y en eso se resume lo que buscamos y lo que aquí se sentirá. Maldita noche que habrá de poner los besos marcados y las huellas dejadas donde se merecen y donde se quieren, será lo que necesitamos y lo que se nos de, no a marchas forzadas ni a enfrentamientos con el corazón, que este decida por si solo o solo se prolongara un desenlace desangelado. Se acerca por detrás de la cantante sintiendo la fuerza de sus latidos sin tratar de decirle al corazón que sentir, se deja llevar por el fragor de la emanación que expide el aroma de ella por debajo de su vestido, inhala cual adicto embelezado por su adición repentinamente creada hasta sentir que el aroma de ella cae encima de su cuerpo e imagina sintiendo esos labios y acariciando ese cuerpo, sin mediar presentación alguna, acercándose hasta su oído permitiéndose la realidad, le dice: “no se tu nombre ni tu vida me la han contado, sin embargo, ya nos hemos visto por ahí en Lunas inventadas por poetas, en Soles descritos por novelistas, en cuartos de almas oscuras dichos por trovadores inflados de pasión. Acompáñame, salgamos de aquí, abandona este refugio y hagamos que se escuche tus tacones al caminar por la banqueta mientras te como a besos y rasgo tu ropa en las afueras de esta ciudad que el silencio ha conquistado, y por un minuto sentirnos reflejados en los vidrios de los autos fantasmas” se sintió un osado pero aun así le extendió su mano y ella dudando aun se levanto tomando de la mano al pecador y salieron de ahí. El calor parecía haberse ido pero entre ellos sus manos sudaban besándose paso tras paso hasta llegar a su auto donde los vidrios se humedecieron cual cortina de humo ante el placer de mundos ajenos, besos que dejan labios mordidos y fantasías caóticas consumiéndose cual incendio fugaz cuyas llamas se levantan hasta el cielo y cenizas bajan al infierno para en decenas de minutos perderse y jamás regresar a encenderse de nuevo. El le pertenecerá a ella y ella será de el, se dice que las historias de amantes comienzan de alguna forma, no hay inocentes pero tampoco culpables. Los ojos del bar de inmediato se fijan en ella, su cabello, su silueta, la mueca de su rostro y la fijación de sus ojos buscando un trago para saciar la sed pero no existen preguntas aquí, en las afueras de la ciudad un auto disminuye su velocidad justo cuando el volumen del sonido llevándose el silencio y arrojándolo por la ventana hacia la calle, y se escucha el verso apasionante, una prosa paradójica y una poesía erótica. Si, todos sabemos que falta el amor y todos sabemos que hay noches donde no aparece aunque sea lo que buscamos”

1 comentario:

  1. Una experiencia que resuelva los trajines de una noche que se veia caer y difuminarse en la ciudad

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