viernes, 23 de diciembre de 2011

Lagrimas de Navidad



" Un 24 de diciembre no es cualquier día, es un día donde la gente sonríe por una u otra cosa, es un día que se goza inclusive con el enemigo, día para regalar, para abrazar, para perdonar. Un milenario acto que ha llegado hasta los más remotos lugares en este mundo globalizado que crea las ilusiones de millones de niños que esperan que un santa clos vestido de padre, hermano, madre, amigo, tío, tía comparta un regalo y un abrazo. Hace años este evento me catapultaba a las más grandes emociones que un niño puede tener. Piñatas, dulces, regalos, la especial fiesta de familia, el dormirse antes de las 11 porque si santa clos te veía despierto no te regalaba nada de aquello que anotaste en tu carta. Sin embargo, no detenemos el tiempo y cuando menos pensamos la madurez o la estupidez de creernos mayores nos hace olvidar algunas tradiciones que generan felicidad y regreso a donde nos sentimos mejores. Las lagrimas de mi hermano, su mirada y su desahogo me hicieron recordar el porque me gustaba tanto este día, el porque de la esperanza de la medianoche, el porque de nuestros sueños y nuestras luchas internas. Sus lágrimas me rozaron como una navaja el orgullo y la displicencia con la que había recibido este día, con la que quería recibir esta noche. Ahí fue lo que me abrió los ojos esta noche. Existen ilusiones de un niño, de un adolescente, de un mundo que no se pueden dejar de un lado, le agradezco a el que sus lagrimas hayan hecho que me reuniera con algunos de mis familiares a los cuales no veía desde hace meses, de prender luces de bengala, de tirar cuetes, de respirar la helada noche y de regalar cariño, de sentir cariño inmerecido. Sus lagrimas se convirtieron en gotas de agua en el desierto del egoísmo que tenemos los hombres de vez en cuando. Paseamos por nuestra legendaria ciudad escuchando el sonido de la música, de los corazones de las familias en sus casas. Mis padres dejaron de pelear y mi hermano mayor llego a repartir sus regalos juntándonos todos frente a nuestro árbol mientras mi hermanito disfrutada de la navidad como debe de hacerlo siempre, espero cumplírselo. Le agradezco sus lágrimas, sus lágrimas de navidad

No hay comentarios:

Publicar un comentario