“Todas las
historias tienen un inicio, un desarrollo y un final. Esta historia tampoco es
diferente, de hecho prefiero siempre el inicio con algo muy común, que nos de
la idea de cómo lo que ocurre en una historia tiene un comienzo sencillo. Es de
creerse que toda historia lleva un propósito, aquí creo seria dialogar,
imaginar y quizás sentir, mas aun si se trata de una palabra que siempre lleva
buen augurio, tesoro. Es una buena madrugada para hablar de tesoros más aun
cuando el mar rompe sus olas con fuerza sobre las rocas. ¿Qué se le llama
tesoro? Su significado es diverso dependiendo a quien se le pregunte pero se
dice que es algo que tiene un gran valor y debe cuidarse, gozarse y guardarse. Podría
ser un beso, un sueño, abundancia, el encuentro de un viejo amigo, la amistad
de un nuevo amigo, la perfecta salud o el encuentro de oro en el arroyo. ¿Cuál
seria un buen tesoro? Te pregunto a ti, le pregunto al cielo, le pregunto al
niño que brinca en la cama, le pregunto a la tierra, le pregunto al loco que
grita en otro idioma, al mesero que va y viene de un lado a otro y también al
padre que recita su sermón frente a sus feligreses, mejor que sea una historia,
a todos les gustan las historias. Aquella tarde de septiembre, ocurrió lo de
toda la semana, se nublo el cielo y comenzó de nuevo la lluvia fuerte,
pertinaz, suave y aun así el profesor Leia un mensaje de celular que llego
mientras la intensa lluvia continuaba fraguando los esfuerzos de la gente para
realizar sus vueltas diarias. Otro mensaje arribo hacia la hora cuando
finalmente la lluvia se marcho de la ciudad y dejo su paso marcado por sus
calles, el cielo entonces ocurrió el milagro de la naturaleza, el cielo se tiño
de colores y también del desafiante arco iris que se combinaba entre los colores
primarios y secundarios. Así que el maestro leía frente al cielo nublado con
esa lluvia pertinaz que comenzó de nuevo, pensando para si mismo me gusta y no
me gusta. Le gustaba porque así tenia capacidad para soñar, imaginar y porque
no pecar de poeta y no le gustaba porque su cafetera con el café recién hecho
no tenia dos tazas, solo una quinteta de mensajes que cruzaban ciudades y
entonces ante tal cielo, se le ocurrió una idea. El profesor decidió que seria
un buen tema para su clase de comportamiento humano. Salió de casa tomo su
antigua chamarra mientras empezaba la noche y el cielo aun grisáceo era
habitado por las nubes llenas de agua, un proceso de miles de años, llego a
clase y anoto tesoro en la parte izquierda con dos puntos aunado a la definición
que daban los diccionarios, el alumnado anoto aquella frase y su definición
acostumbrado a la lectura de historias, capítulos bíblicos, poesía insensata y
cuentos anónimos. Entonces abrió los brazos e inicio el debate diciendo. ¿Qué
es un tesoro? Como verán en el pizarrón esta anotada su definición por parte
del diccionario, yo he estado pensando en el trayecto hacia acá sobre una mejor
forma de saber que es un tesoro. Me enfoque en el comportamiento humano, en su
ego, en su ilusión, en lo que para el ser humano seria un tesoro, entonces caí
en cuenta que todos somos únicos y nuestra definición por definir la palabra
contrasta quizás con el significado para cada uno de Uds. amigos. Así que
conforme a esta razón creo que tendremos tarea. Mañana cuando nos veamos cada
uno de Uds. nos contara una historia de su búsqueda de un tesoro, de hecho creo
que nos veremos en la vieja agora de la ciudad. Ahora abramos el libro donde lo
dejamos en la pagina 59. Al finalizar la
clase cada uno de los alumnos de distintas edades y como cualquier ser humano
de diferente personalidad se encontraron en disyuntivas de a que se refería el
profesor específicamente. Una de sus alumnas, una joven que se apasionada por
la lectura y que trabaja durante toda la tarde, se sumió en sus pensamientos
mientras la música llegaba a sus oídos la sala con sus sillones naranjas fue llevándola
hasta un profundo sueño. Volando sin darse cuenta por las infinitas nubes se encontró,
sobre una alfombra roja de esos ancestros árabes que volaban por desiertos,
oasis y grandes aldeas, recordó a Aladino, a Ali Baba, a las mil y una noches. Veía
grandes ciudades desconocidas para ella, la alfombra subía y bajaba cual
montaña rusa pero sin el grito en aumento por la adrenalina, esto le reflejaba
en una emoción mas aun cuando sentía el viento apoderarse de sus cabellos y
llenando su rostro de alegría con el paso de este, sentía una ligereza sobre su
cuerpo que daba total relajación a su viaje, después la alfombra bajo hasta
situarse al ras del suelo parecía una aldea repleta de estrellas en el cielo,
llena de arenas y de juegos para niños, un parque ancestral, un manglar con sus
pequeños charcos o lagos diminutos, los niños aparecieron frente a ella, vestían
ropa blanca e iban descalzos todos parecían oscilar entre 4 y 6 años. Poseídos
por una gran energía le fueron rodeando haciendo una rueda junto a ella, le
tomaron de las manos bailando música que salía de la nada o de la tierra misma
al termino de la canción todos aplaudían y se abrazaban, dos chiquillas le
abrazaron a ella dándole besos en su mejilla y entonces se dio cuenta que tenia
una cámara, se despidió y desde la alfombra una foto quedo cual álbum de paz
universal. Al subirse a la alfombra esta se elevo topándose con el cielo
estrellado y entonces despertó, Sonriente, hizo un dibujo anotando tesoro como
titulo. El luchador aficionado volvía a gimnasio después de clase, y se reía
sobre la clase, la tomaba como una inducción a tener mejores argumentos en su afición
y respaldar una personalidad que estaba creando para triunfar en la lucha
libre, hizo calistenia, se echo marometa tras marometa, continuo brincando y ejercitándose
para después enfrentarse a su maestro continuando la rutina de llaves
luchisticas, había evento esta noche y a los principiantes aficionados les
tocaba entrar primero en acción, era la 3ra vez que se presentaba en esta
arena, hizo una oración mientras escuchaba la gente que recién llegaba, se puso
su mascara en color oscuro viéndose en el espejo adentrándose en su personaje,
en sus fuerzas y en el espectáculo algún día esa arena habría de llenarse con
su lucha estos eran los comienzos solamente, aunque ya tenia casi tres años
entrenando con profesionales aun era un amateur. Salio al ring enfundado en su
atuendo regodeándose frente a los aficionados, llenándose de insultos y de
gritos de niños que apenas lo veían ya que esperaban a otros luchadores, pero
esta noche podría ser diferente. Se entregaba en cada lance, en cada llave,
intentando hacerlo mejor cada vez y el publico se entretenía poco pero algunos
aficionados alcanzaban a apreciarlo, el carisma, la empatía del publico que
empezaba a odiarlo, un antihéroe al despedazar a su rival arrancándole la
mascara arrojándole la silla y terminando por robarse la noche, se levantaba sobre
las cuerdas exhalando y pidiendo por su lugar, el luchador aficionado, el de
las clases sobre poesía y pasajes bíblicos se ponía el mote de una ave
mitológica. La sangre brotaba de su boca pero aun así continuo jugándosela y al
final justo cuando parecía no alcanzar el triunfo, los aficionados empezaron a
seguirlo con la mirada apoyándole y coreando su nombre, se sintió poseído y
decidido se alzo sobre la tercera cuerda haciendo un vuelo mortal que levanto
todas las miradas sobre el y su vuelo que lleno de aplausos la arena, aun con
un dolor insoportable en el brazo, el réferi contó los 3 segundos y entonces se
levanto como pudo escuchando el aplauso de la afición mientras las monedas
comenzaron a caer como en las viejas arenas donde el sombrero pasaba de mano en
mano mientras caían billetes sobre el sombrero. Recogió las monedas hizo un par
de reverencias y cerro los ojos olvidándose del dolor del brazo, sonriente,
esto si es un tesoro. Cada uno de sus alumnos fueron encontrando diferentes
tipos de tesoro comprendiendo aquello que el maestro se refería cuando comento
sobre el significado de dicha palabra, otro de sus alumnos salio a correr de
nuevo por las banquetas de la ciudad siempre llevado por el mismo recorrido al
trotar, caminar, trotar. Recomendado por su doctor y también por su tutor con
referencia a la adicción controlada desde ya casi un año, a menudo la ansiedad
intentaba vencerlo pero había sabido salir adelante, ahora a diario corría ya
pasado la tarde para evitar el Sol de seguido se topaba con niños que pasaban
por su lado en patines o bicicletas, también de mujeres de regreso a casa
finalizando otra jornada de trabajo. El había descubierto el beneplácito de
correr sin querer afrontarlo en un inicio, odia el tema por el hecho de andar
solo sin razón pudiendo compartir la tarde con sus amigos, sin embargo,
regularmente en este día en particular se encontraba con una linda mujer que corría
en sentido contrario, tenia meses sonriéndole habiendo jamás cruzado alguna
palabra con ella, que sentido tendría. Respiro profundo al verle pasar de nuevo
y espero a que le sonriera para después voltear su rostro y ver su silueta
correr a través de la laguna, tantas veces lo hizo que no se dio cuenta que
ella también volteaba a verlo percatándose de ello sonrió caminando hacia atrás
cayendo de espalda en el pavimento, se levanto precipitadamente para no hacer
el ridículo pero ella ya lo había visto y vino a su encuentro. El ansioso
corredor se quedo sin habla y ella se presento, preguntándole porque corre en
sentido contrario a lo que el contesto todos corremos para este lado mientras
continuaba sacudiéndose la tierra, ella le tomo por el brazo y solo por que
todos van hacia allá es el correcto? Dando por terminada la discusión empezó a
caminar junto a el en su mismo sentido reiniciando su marcha después corrieron
un poco mas para descansar sobre una banca de metal. Hablaron buena parte de la
tarde hasta que la tarde se comenzó a volver noche y la Luna se desplazo hasta su
lugar habitual discutieron sobre música, sobre la razón de ir a correr y también
del sentido común y el contrario en la vida. Un par de horas que se pasaron tan
rápido como un grito ahogado del viento o el ansia de saciar la adicción que
tanto disfrutas y casi le cuesta mucho de su vida. No podía evitar sonreír ni
tampoco dejar de ver su sonrisa, ella vio su reloj y se levanto para irse, el
ansioso corredor se quedo sin decir nada pero ella se adelanto y le dijo nos
vemos la semana que entra y le dio un beso en la mejilla acariciándole el
cuello, el apuro a decir hasta luego. Se quedo sentado mientras se tocaba la
mejilla, a sus 20 años había sentido el tesoro de un beso sincero, los niños
pasaron y sonrientes le vieron sonrojado. El padre de familia llego a casa se sentó
a la mesa quitándose los zapatos solicito el periódico y sus dos hijos
corriendo llegaron sentándose junto a el para acompañarle pero el no volteo a
verlos absorto en el periódico esperando a que le sirviesen para irse de nuevo
al trabajo y alcanzar a salir temprano. Tenia cosas que hacer, sus hijos al
pendiente de sus movimientos y preguntándole cosas pero el no presta atención,
esta hambriento y su hora de comida es corta, así que sin bajar el periódico
les dijo me dejan comer que tengo que irme con voz imperativa los dos niños se
dirigieron a su cuarto y su esposa le sirvió dándole todo a la mano para que
comiera sin mayor problema, termino de comer sin dejar de leer el periódico
mientras su esposa seguía calentando tortillas, se fue lavo los dientes y salio
de inmediato sin siquiera decir adiós. llego al trabajo y continuo haciendo el
proyecto que había dejado a medias, se sentía cansado, ofuscado y aun así hizo
lo necesario para alcanzar a salir temprano y llegar a ver a su padre que estaba desde hace casi 6
meses en el asilo. El le recibió sonriente, lo veía dos veces a la semana y
siempre se le veía igual, lo envidia y había días que lo odiaba. Nunca se había
quejado de nada aun a pesar de estar ahí, y debe haberse retirado a vivir de
sus rentas aparentemente no le molestaba en lo absoluto compartir el cuarto,
vivir alejado de la gente y tampoco el hecho de no tener tantas comodidades
como había tenido antes. Y entonces le saludo, su papa le abrazo y le invito a
sentarse, preguntándole por su día. Entonces el padre le comento ofuscado de
todo lo que había pasado con su día tanto trabajo, problemas de pagos y además
regaños aquí y allá. Que los hijos siempre le estaban pidiendo cosas y hacia días,
semanas que no tomaba una siesta. El padre del padre, le toco la rodilla y le contó:
recuerdo cuando naciste estuvimos durante casi 10 horas esperándote yo me sentía
abrumado por que llegaras, desesperado porque no sabíamos que pasaría, éramos
pobres y estábamos esperando 2 o 3 hombres esperando ser padres. Todos con la
misma preocupación, que hacer, como hacer, porque hacer. Como mantenernos los
3, si apenas nos alcanzaba para comprar un aire acondicionado pero el futuro
estaba ahí ya hecho un presente. El padre le escuchaba atento a cada historia
de su papa. El viejo entonces le continuo diciéndole: el doctor se acerco
primero a uno y le felicito por ser padre, le dio un abrazo y emocionado salio
a tomar aire, un par de horas el doctor salio de nuevo y yo me quede viéndole
mientras se me acercaba y entonces me dijo: es Ud. padre amigo, felicitaciones
y entonces me eche a llorar, tres horas después tu mama me presto al bebe, volví
a llorar mientras le decía a tu mama: es un tesoro. Nunca te olvides que para
ellos tú eres su héroe y ejemplo. El padre recordó la platica del profesor
sobre el significado de la palabra y al llegar a casa, entro al cuarto de sus
hijos y encendió la luz diciéndoles vengan a la sala, los niños salieron
corriendo a la sala y sobre la mesa se encontraba un rompecabezas de 500 piezas
y sus piezas encima. ¿Quieren jugar? Los niños con un rotundo si empezaron a
sacar todas las piezas y el padre les abrazo fuerte comenzando a ordenar las
piezas. El profesor estaba durmiendo con las ventanas abiertas absorto en un
sueño inconcluso mientras la televisión se encontraba a todo volumen hablando
sobre los escribas y la pasión de Jesucristo, verdades, mitos y diferencias
entre los evangelios, interesado siempre por estos temas había hecho llegar
varios ensayos a un periódico local que no le habían interesado mucho, al final
eso de escribir sobre Jesús o gestas bíblicas de heroísmo ya no eran tan
populares durante estos días como lo fueron algunos años. También había
decidido subirlos por Internet y enviarlos a diferentes revistas en búsqueda de
una mejor interpretación de sus textos y de su escritura, todos los escritores habían
pasado por ese largo proceso pero a el solo le interesaba el suyo y lo que podría
significar. Escapándose vía su sueño ni se dio cuenta que el cielo se volvía
gris, lloviznaba y después se quitaba y se aclaraba de nuevo. El viento arrecio
por la ventana, se mojo un poco la habitación, salio la Luna pero el súbito dormido
sin la conciencia que se había ido también a pasear. Y entonces el teléfono sonó,
una, dos, tres veces entrando la grabadora, le dejaron un mensaje en media hora
sonó de nuevo, repitiéndose el mensaje. Al despertar, se dio un baño y puso la
grabadora mientras buscaba su teléfono y ropa para buscar que cenar. El mensaje
lo dejo helado. Lo escucho de nuevo en el segundo mensaje. Ja eso si que era
una sorpresa pensó, salio de ahí lo mas rápido que pudo corriendo mientras
alcanzaba un taxi y pedía ir en una dirección lo mas rápido posible. Tratando
de ordenar algunos pensamientos olvido llevar su libreta o algo donde anotar y
llego al hotel 15 minutos tarde, sin embargo, el señor que había dejado el
mensaje ahí estaba. Frente a una mesa
donde degustaba una sopa caliente con agua natural y vistiendo saco y camisa,
el profesor iba en jeans y chaqueta, mala elección se dijo. Se presento
apresuradamente iniciando su disculpa pero el señor no se molesto, en cambio le
dijo, se de lo inesperado que esto puede ser, siéntate ¿quieres tomar algo? Le pidió
lo mismo que el y le dijo: comamos porque hace un hambre y con la prisa que has
llegado apuesto a que algo de hambre tendrás. Comieron la sopa hablando de
trivialidades y algunos libros que andaban circulando por ahí. Entonces el
Profesor pregunto: ¿Qué hago aquí? ¿Cómo supo mi número? El señor le comento:
esta en el directorio telefónico respecto a que haces aquí, creo que tú mismo
te lo puedes responder, si, es respecto a tus publicaciones. Las he revisado
durante un par de meses, así como los ensayos y honestamente vengo a hacerte
una propuesta para que te unas a nuestro periódico dos veces a la semana por
dos años. Saco una carpeta de su maletín y se la presento, esta es. El profesor
la leyó como un autómata, la idea de ese periódico, de escribir dos veces a la
semana y además el serle presentada por el señor lo lleno de elogios y una gota
de ansiedad. El señor le dijo. Tómalo es prácticamente un tesoro. El profesor recordó
la platica con su alumnado y también la definición de la palabra, en un momento
la mesera trajo dos tazas de café colombiano de excelente calidad y entonces recordó
la lluvia grisácea y el porque le gustaba la lluvia, firmo el documento y
bebieron la taza de café como nuevos amigos. La clase siguiente todo mundo parecía
animado, el profesor llego portando su chaqueta y jeans, anoto de nuevo la
palabra con dos puntos y dijo: espero que todos hayan encontrado su tesoro, y
que el significado de este los haya llevado por nuevas emociones, situaciones y
verbos conjugados donde uno encuentra un pedazo de alma. Y abriendo de nuevo
los brazos dijo: que es un tesoro?”
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